Las cifras ofrecidas por Pablo Rozic, jefe del departamento de Psiquiatría del Cemic, dimensionan la magnitud de un tema enorme, cuya gravedad se termina dirimiendo en la paciente y solitaria lucha de buscar un turno. Se trata de la salud mental, la cual ocupa el 12,5 % de los problemas sanitarios en el país, superando así al cáncer.
“De todos los problemas de salud que hay, el 12,5% son de salud mental, cifra que supera incluso al cáncer. Una de cada cuatro personas va a tener algún trastorno mental. Entre el 25% y el 50% de esas personas no va recibir ningún tratamiento adecuado, sea por falta de acceso como porque, por su propia problemática, no consultan”, explicó.
Otro psiquiatra (que pidió no ser nombrado) describió la magnitud de los temas de salud mental en estos días: “En la pandemia todo se disparó.
Las consultas se multiplicaron por dos o por tres. De hecho, la venta de clonazepam y alprazolam superó a la de ibuprofeno por primera vez en la historia».
El explosivo combo integra dos elementos que tiran para lados opuestos: a) un aumento de cuadros de ansiedad y depresión por la pandemia, lo que disparó la demanda, y b) un desplome del salario real y, por lo tanto, de las condiciones de trabajo, lo que generó un éxodo de los profesionales de salud «de cartilla».
En el caso de la comunidad venezolana, la mayoría no tiene la cultura de asistir al psicólogo pensando que «es para locos» pero muchos se han dado cuenta que no es así y han dado un paso adelante con la ayuda de @psicointegrador , quien maneja precios que se adaptan a las necesidades de los migrantes.




