El Mundial de fútbol Qatar 2022, con inicio previsto para noviembre próximo, será uno de los más caros de la historia. Para viajar desde Buenos Aires deberían desembolsarse alrededor de 5.500 dólares por persona, lo que cubriría el traslado aéreo ida y vuelta, entradas en el sector más económico para los tres partidos de la fase de grupos y alojamiento básico, además de alimentos y viáticos para moverse en Doha, la capital del país anfitrión, donde se desarrollará la mayoría de los cotejos.
Debido a la dificultad para muchos de asistir a este evento, muchas empresas han dispuesto de actividades para sortear paquetes y los ciberdelincuentes tienen a mano la oporturnidad de apelar a una nueva estafa registrada en otros países: los códigos QR «truchos».
Alerta
Los «códigos de respuesta rápida» (definición del original en inglés Quick Response code) representan un salto evolutivo de los códigos de barra y tienen como objetivo almacenar información en una etiqueta óptica legible por algún tipo de máquina o dispositivo; por ejemplo, un celular.
¿Cómo funcionan las estafas con códigos QR?
«Está comprobada en otros países la acción de ciberdelincuentes con códigos QR falsos en restaurantes y en cualquier lugar público en el que haya un alto tráfico personas», dijo a cronica.com.ar el especialista de derecho informático Rodrigo Iglesas. «Suelen redirigir a páginas maliciosas con las que roban dinero y datos de las víctimas», agregó.
«No hay reportados casos de este tipo en Argentina, pero sí pueden existir y hay que estar alertas», resaltó el experto, miembro del Observatorio de Derecho Informático Argentino (ODIA).
Y un colega de Iglesias marcó una advertencia. «Con las promociones para el Mundial de Qatar 2022, no se debe descartar la dinámica de estafas a partir códigos QR«, alertó en diálogo con cronica.com.ar Gabriel Zurdo, especialista en ciberseguridad y CEO de la empresa BTR Consulting.
El experto agregó: «Hasta ahora no sucedió ningún caso de delito conocido por el tema del Mundial, pero se debe estar en alerta ante la posibilidad«.
Crónica.-



