El conflicto que comenzó en noviembre pasado durante la 74.ª edición del Miss Universo en Bangkok ha escalado a su etapa más explosiva. JKN Universe LLC, la empresa matriz del certamen, presentó una demanda federal ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York (expediente 1:26-cv-00316) contra el músico Omar Harfouch, acusándolo de delitos que incluyen incumplimiento de contrato, difamación y divulgación de material sensible.
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Una renuncia que desató teorías de complot
El conflicto se originó en las horas previas a la gran final en Tailandia. Harfouch, anunciado como jurado e intérprete musical del evento, renunció de forma inesperada, denunciando un supuesto fraude. Afirmó que la organización había realizado una «votación secreta» para preseleccionar a las 30 finalistas sin la participación del jurado oficial y aseguró que sabía de antemano que la mexicana Fátima Bosch sería la ganadora por presuntos vínculos comerciales con el dueño del certamen, Raúl Rocha Cantú.
Rocha negó rotundamente las acusaciones y calificó a Harfouch de «oportunista»:
«La única verdad es que ningún juez renunció. Un músico desconocido intentó usar Miss Universo para ganar seguidores», escribió en sus redes sociales.
La demanda
Según la demanda, Harfouch incumplió su contrato al no interpretar la pieza original para piano y falló en responsabilidades técnicas y logísticas relacionadas con su presentación.
Lo que ha generado mayor alarma legal es lo que ocurrió posteriormente. La organización sostiene que el músico inició una ofensiva pública, sosteniendo sin pruebas que la competencia estaba «arreglada». Difundió acusaciones sobre supuestos ganadores predeterminados y publicó imágenes presuntamente manipuladas, algunas alteradas con inteligencia artificial, para reforzar una narrativa de fraude.
Además, la demanda indica que Harfouch habría grabado conversaciones con miembros de la organización durante reuniones en Emiratos Árabes Unidos, lo que, de confirmarse, podría constituir un delito grave bajo la legislación local. También se le atribuye la divulgación parcial del pasaporte de un directivo y la publicación de información interna del proceso de selección.
Fátima Bosch en el ojo del huracán
Uno de los aspectos más sensibles del caso es el impacto sobre la actual Miss Universo 2025, la mexicana Fátima Bosch. Según la demanda, las acusaciones de Harfouch actuaron como catalizador de una ola de hostigamiento en redes sociales, amplificando cuestionamientos sobre la legitimidad de su título y provocando ataques, insultos y acoso masivo, afectando su imagen pública y su bienestar personal. La organización sostiene que el daño reputacional y económico ha sido significativo, y que la conducta del músico desató una tormenta digital que aún continúa.
La huida
El 25 de febrero, Harfouch se encontraba en Estados Unidos tras presentarse el 20 de febrero en su llamado «Concierto por la Paz» en Mar-a-Lago, un evento de asistencia reducida y producción discreta.
Al salir del país, fue interceptado en el Aeródromo Internacional Washington Dulles y notificado oficialmente de la demanda. Horas después abordó un vuelo con destino a París, sin ofrecer declaraciones públicas. Hasta el momento, el músico no ha respondido directamente a la demanda, aunque continúa publicando contenido relacionado con Miss Universo en sus redes.
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Lo que se viene
La notificación judicial exige que Harfouch comparezca ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York y responda por los señalamientos, incluida la autenticidad de las imágenes difundidas. El proceso sigue su curso mientras crece la presión mediática sobre el compositor, cuya salida inmediata del país deja más preguntas que respuestas.
Con Información de 2001online.com.-




