Mariana González de Tudares, esposa de Rafael Tudares Bracho e hija del dirigente opositor Edmundo González Urrutia, denunció este lunes haber sido víctima de tres episodios de presunta extorsión vinculados al proceso judicial que mantiene a su esposo privado de libertad desde hace meses.
En un comunicado público, González de Tudares aseguró que las extorsiones involucraron a actores del Estado, de la Iglesia y de organizaciones de derechos humanos, y que se produjeron en espacios que deberían garantizar legalidad y protección de derechos fundamentales.
“Estas tres extorsiones se llevaron a cabo en sedes diplomáticas (embajadas), en espacios donde opera el Arzobispado y en oficinas de organizaciones que públicamente afirman defender los derechos humanos”, afirmó.
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Hago una denuncia pública:
— Mariana Gonzalez de Tudares (@MarianaGTudares) January 19, 2026
El expediente judicial en contra de mi esposo, Rafael Tudares Bracho, carece totalmente de sustento probatorio y de elementos como para haberlo sometido a una arbitraria privación de libertad, un clandestino proceso penal y injusta condena.
Todo eso… pic.twitter.com/t0989Xk3Nh
Según su testimonio, en cada uno de los encuentros hubo testigos presenciales que escucharon las exigencias planteadas. “En esos tres episodios se me indicó de manera directa que, para que Rafael pudiera recuperar su libertad y volver a su hogar, yo debía obligar a mi padre a renunciar a su lucha y a su causa”, denunció.
González de Tudares calificó estos hechos como parte de un “patrón de coacción y persecución indirecta” contra una familia civil, mediante el uso de la privación de libertad como mecanismo de presión política y personal. A su juicio, se trata de una instrumentalización del sistema de justicia con fines políticos, que además se apoya en “espacios institucionales y diplomáticos que deberían ser neutrales y protectores de derechos”.
Denuncia de un proceso judicial sin garantías
Más allá de los episodios de extorsión, González de Tudares cuestionó la legalidad del proceso judicial seguido contra su esposo, al que calificó como “viciado y carente de fundamentos”.
“El expediente judicial contra mi esposo Rafael Tudares Bracho es un fraude a la justicia y a sus derechos humanos”, sostuvo. Aseguró que no existen testigos, pruebas ni hechos comprobables que configuren delito alguno, pese a lo cual fue condenado a 30 años de prisión.
Asimismo, denunció que se le negó el acceso al expediente judicial y la posibilidad de designar una defensa privada. “Nunca se me permitió acceder al expediente, nunca se me entregó copia y nunca se me permitió realizar el nombramiento de una defensa privada. En consecuencia, mi abogado jamás tuvo acceso al expediente”, señaló.
Rafael Tudares, quien es abogado de profesión, solo pudo revisar su expediente el día de su única audiencia de juicio. Según relató su esposa, allí constató que no existían pruebas en su contra, situación que —dijo— lo dejó profundamente indignado.
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Finalmente, González de Tudares subrayó que “ser el yerno de Edmundo González Urrutia no es un delito” y expresó el deseo de cerrar este capítulo. “Queremos pasar esta dura vía crucis que hemos vivido para seguir con nuestras vidas, en familia y en paz. No albergamos sentimientos de venganza; solo queremos que se haga justicia y que Rafael sea liberado”, concluyó.
Con Información de ElNacional.-




