Tras un proceso electoral marcado por la incertidumbre y las denuncias de irregularidades, el candidato conservador Nasry Asfura fue proclamado anteayer presidente electo de Honduras (periodo 2026-2030). La declaratoria se produjo luego de un escrutinio que se extendió por casi un mes y que mantuvo al país centroamericano sumido en la tensión política.
La proclamación estuvo rodeada de polémica debido a las profundas diferencias entre los integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE), que no lograron un consenso unánime para oficializar los resultados de los comicios celebrados el pasado 30 de noviembre.
Con el 99,93 % de las actas escrutadas, Asfura, del Partido Nacional y respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump, obtuvo el 40,2 % de los votos. En segundo lugar quedó el liberal Salvador Nasralla, con el 39,5 %, quien rechazó los resultados y denunció una supuesta “traición a la voluntad popular”. Estados Unidos celebró oficialmente la victoria del candidato conservador.
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Tras su proclamación, Asfura agradeció al CNE y aseguró estar listo para asumir el mandato. “Reconozco la gran labor realizada por las consejeras y todo el equipo que llevó adelante el proceso electoral. Honduras: estoy preparado para gobernar. No te voy a fallar”, escribió en su cuenta de X, donde se identifica como “Papi a la orden”.
En contraste, Nasralla envió un mensaje al presidente Trump en el que acusó a su rival de ser “cómplice de silenciar” votos que —según afirmó— le favorecían.
La proclamación estuvo marcada por fuertes cruces entre los integrantes del órgano electoral, conformado por representantes de los tres partidos que participaron en la contienda: el oficialista Libre, el Partido Nacional y el Partido Liberal. Estos dos últimos han dominado históricamente la política hondureña, con la excepción del actual gobierno de la presidenta Xiomara Castro, líder de Libre.
Marlon Ochoa, consejero afín al oficialismo, rechazó la decisión adoptada por sus colegas, la liberal Ana Paola Hall —presidenta del CNE— y la conservadora Cossette López. “En estos momentos me encuentro fuera de la sesión del pleno y me dirijo al Ministerio Público a presentar una denuncia contra el golpe de Estado electoral que se está ejecutando”, expresó Ochoa en redes sociales.
Por su parte, López denunció un “ataque” del oficialismo tras la proclamación del ganador. “No existen condiciones para que ninguna otra entidad realice la declaratoria de elecciones más que el CNE, pero quieren forzar otros escenarios. Resguardemos el material y estemos atentos a nuestro propio proceso. Somos atacadas por cumplirle a Honduras. Seguiremos adelante”, afirmó.
La tensión se mantuvo hasta último momento en este país de 11 millones de habitantes, bajo la atenta mirada de observadores internacionales, que exigieron el cierre del llamado “escrutinio especial”: un recuento voto a voto de 2.972 actas que presentaban inconsistencias y que terminó siendo decisivo para definir al ganador.
Demoras y presiones
El proceso, que debía comenzar el 13 de diciembre, sufrió retrasos debido a obstáculos impuestos por los partidos políticos, que no lograron acreditar a sus representantes en el recuento. A ello se sumaron demoras, interrupciones constantes y “problemas técnicos”. También se registraron protestas de cientos de simpatizantes del partido Libre, alentados por sus dirigentes, quienes denunciaron un fraude masivo.
Estados Unidos elevó el tono de sus advertencias el lunes pasado. A través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, advirtió que habría “consecuencias” si las autoridades electorales no concluían el proceso y proclamaban un ganador. “Es profundamente preocupante ver cómo ciertos partidos continúan perturbando el proceso electoral hondureño. Es imperativo que se cumplan las obligaciones para que el CNE pueda finalizar los resultados oficiales. Quienes intenten retrasar el proceso enfrentarán consecuencias”, señaló el organismo.
Horas antes de la proclamación oficial, Nasralla difundió imágenes de simpatizantes celebrando lo que calificó como su triunfo. “El Partido Nacional sabe que perdió las elecciones del 30 de noviembre. Por eso seguimos luchando hoy, 24 de diciembre, para revisar casi 10.000 urnas con más de dos millones de votos que las consejeras del CNE se niegan a revisar. Esto es una grave traición a la voluntad popular”, denunció.
“Habla alguien que cree en la democracia, en la ley y en la dignidad del voto. No acepto la declaratoria emitida hoy porque no refleja la verdad del pueblo hondureño”, agregó el candidato, entre gritos de “no al fraude” por parte de sus seguidores.
Por su parte, la presidenta Xiomara Castro aseguró que permanecerá en el cargo “como lo manda la Constitución”, hasta el próximo 27 de enero, “ni un día más ni un día menos”.
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La Casa Blanca celebró rápidamente la proclamación de Asfura. “Estados Unidos felicita al presidente electo y espera trabajar con su administración para promover la prosperidad y la seguridad en nuestro hemisferio”, expresó el secretario de Estado, Marco Rubio, quien además instó a todas las partes a aceptar los resultados para garantizar “una transición pacífica”.
Con Información de LN.-




