La Asamblea de Estados Parte de la Corte Penal Internacional (CPI) comenzó este lunes en un clima diplomático tenso, luego de que Argentina exigiera una intervención más firme del tribunal frente a la situación de derechos humanos en Venezuela. La reacción de Caracas fue inmediata, reavivando la fractura latinoamericana en torno al Gobierno de Nicolás Maduro.
Argentina, representada por Diego Emilio Sadofschi, sostuvo que el estancamiento de la investigación abierta por la Fiscalía en 2021 y el escenario político venezolano tras las elecciones de 2024 exigen acciones más contundentes. Según Buenos Aires, los presuntos crímenes de lesa humanidad ameritan medidas urgentes, incluidas eventuales órdenes de detención.
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La postura argentina recibió una rápida respuesta del embajador venezolano Héctor Constant Rosales, quien acusó a Buenos Aires de usar el foro para atacar al Gobierno de Maduro y de mantener un “doble estándar” en materia de derechos humanos. También cuestionó la conducta reciente de Argentina en votaciones de la ONU y denunció la adopción de un “discurso politizado”.
El cruce se produjo en una jornada marcada por un anuncio clave: la Fiscalía de la CPI confirmó el cierre de su oficina en Caracas ante la falta de avances del Gobierno venezolano en sus obligaciones judiciales internas, un movimiento que incrementa la presión internacional sobre el país.
En paralelo, la discusión expuso uno de los puntos más sensibles del debate regional: el impacto de las sanciones y su influencia en la relación de Venezuela con organismos multilaterales. Caracas atribuyó su deuda con la Corte a las restricciones financieras derivadas de estas medidas, mientras Argentina insistió en que su postura busca fortalecer el sistema de justicia internacional.
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El episodio dejó en evidencia que el caso venezolano continúa siendo uno de los asuntos más delicados para la CPI y un factor de división en América Latina, donde convergen disputas políticas, exigencias de justicia internacional y tensiones en torno a la soberanía y la legitimidad institucional.
Con Información de diarioversionfinal.com.-




