A dos meses del debut del E-Bus —la primera línea de colectivos eléctricos en funcionamiento en Buenos Aires—, el Gobierno porteño oficializó que, a partir del 1° de enero de 2027, todas las empresas de transporte deberán incorporar buses eléctricos o a gas al renovar sus unidades. Así lo establece una resolución publicada en el Boletín Oficial.
Aunque la obligación comenzará formalmente en 2027, el proceso de renovación ya está en marcha. Según estimaciones oficiales, para 2026, al menos el 15% de la flota porteña será de energías limpias, y ese porcentaje se elevará al 30% en 2027.
Esta política se complementa con una medida adoptada en 2024, cuando la Ciudad asumió la gestión y los subsidios de las líneas de colectivos que operan íntegramente dentro de su jurisdicción. Desde entonces, se reinstauró el límite de 10 años de antigüedad por unidad, más estricto que el vigente a nivel nacional (13 años). Solo en lo que va de 2025 ya se incorporaron 145 unidades cero kilómetro, y hay 141 más listas para ser reemplazadas, con el objetivo de que muchas de ellas pasen directamente a energías limpias.
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Incentivos para elegir energías limpias
Actualmente, Buenos Aires cuenta con 1.611 colectivos en circulación. De ellos, 777 tienen menos de cinco años y 693 están entre los ocho y diez años de antigüedad. El objetivo del Ejecutivo porteño es reducir la edad promedio del parque automotor a 4,5 años, frente a los 6,5 actuales.
Dado que los vehículos eléctricos o híbridos son significativamente más caros que los diésel, la Ciudad contempla ofrecer incentivos vinculados a los subsidios para aquellas empresas que apuesten por tecnologías más limpias. Un colectivo eléctrico cuesta entre USD 550.000 y USD 650.000 y no se fabrica en el país. En cambio, un bus a gas oscila entre USD 200.000 y USD 300.000, mientras que un diésel tradicional ronda los USD 200.000.
Como ocurre en otras ciudades del mundo, se espera que muchas empresas comiencen la transición adoptando colectivos a gas, un combustible de producción nacional y menor costo. No obstante, los eléctricos ofrecen ventajas adicionales: no emiten gases contaminantes y son más silenciosos.
El caso E-Bus: primera línea eléctrica de la Ciudad
La transición energética en el transporte público porteño comenzó en mayo con la puesta en marcha del E-Bus, una línea 100% eléctrica que conecta Plaza San Martín con Parque Lezama. Las unidades tienen su propia playa de recarga, y en los dos primeros meses de operación ya transportaron a más de 100.000 pasajeros, con un promedio diario de 2.000 personas y un recorrido de 64 kilómetros por día. Durante esta etapa piloto, los viajes son gratuitos, aunque en agosto, al concluir el período de prueba, podría comenzar a cobrarse una tarifa.
Tecnología, inclusión y nuevos recorridos
Además de avanzar en movilidad sostenible, la Ciudad promueve mejoras tecnológicas y de accesibilidad en los colectivos. Actualmente, 600 unidades ya cuentan con cámaras de seguridad conectadas al Centro de Monitoreo de la Movilidad Urbana, y se prevé que el 100% de la flota esté equipada antes de septiembre.
También se está instalando tecnología ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor), que incluye sensores, radares y cámaras que alertan sobre puntos ciegos y activan el frenado automático ante obstáculos. Este sistema se implementará en toda la flota en los próximos dos meses.
En paralelo, se amplió la cobertura a zonas históricamente desatendidas como los barrios 21-24, Rodrigo Bueno y Ramón Carrillo, además del Centro Metropolitano de Diseño, donde funciona el nuevo Centro TUMO de tecnologías creativas. En todas las unidades también se incorporaron pictogramas para facilitar la comunicación con personas con discapacidad, como parte de una política de transporte más inclusiva.
Multipago y beneficios
Desde diciembre, el sistema multipago que ya rige en el subte también comenzó a implementarse en colectivos. Permite pagar con tarjetas de crédito, débito o celulares con NFC, además de la tarjeta SUBE. La Ciudad proyecta que el 100% de las unidades tenga validadoras compatibles para octubre.
Además, se busca replicar el modelo de promociones bancarias que actualmente opera en el subte, donde los descuentos son clave frente al valor del viaje: $996, con un nuevo aumento del 3,6% previsto para el 1° de agosto. El boleto mínimo de colectivo, por su parte, cuesta $488,70 y también sufrirá un ajuste en la misma fecha.
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Con Información de Clarin.-




