Una amplia operación de búsqueda y rescate continúa desplegada en Texas desde la noche del viernes, tras las lluvias torrenciales e inundaciones repentinas que ya han dejado al menos 81 muertos, entre ellos 28 menores de edad. Además, más de 40 personas permanecen desaparecidas, incluyendo varias niñas que asistían a un campamento cristiano de verano.
El desastre ocurrió cuando el río Guadalupe se desbordó de forma abrupta, elevando su nivel más de ocho metros en menos de una hora. La crecida arrasó viviendas móviles, vehículos y cabañas en zonas de descanso por el feriado del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos.
Uno de los puntos más afectados fue Camp Mystic, un tradicional campamento cristiano para niñas ubicado en las afueras de Kerrville, a unos 100 kilómetros al noroeste de San Antonio. En el lugar se encontraban unas 750 menores. Según las autoridades, al menos diez niñas y un monitor están desaparecidos.
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Las imágenes desde el lugar muestran colchones, mantas, peluches y objetos personales cubiertos de barro, entre los escombros del campamento. Muchas niñas dormían cuando el agua las sorprendió. “Varias son menores de 12 años de edad”, señaló el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, a la BBC.
El gobernador Greg Abbott confirmó que entre los fallecidos hay 40 adultos y 28 niños. También indicó que más de 850 personas han sido rescatadas desde el sábado, y que los operativos continuarán hasta localizar a todos los desaparecidos.

Las víctimas de Camp Mystic
Entre las niñas fallecidas se encuentra Renee Smajstrla, de 8 años de edad. Su familia la había visto feliz en fotos junto a sus amigas apenas un día antes de la tragedia. Su tío escribió en redes sociales: “Vivirá para siempre una vida mejor en Camp Mystic”.
El sitio web del campamento, que lleva casi un siglo en funcionamiento, lo describe como un lugar donde las niñas crecen “espiritualmente” en un entorno cristiano y saludable. El viernes, sin embargo, se convirtió en el escenario de una de las peores inundaciones en la historia reciente del estado.

Camp Mystic | Renee Smajstrla, de 8 años de edad, es una de las fallecidas en las inundaciones.-
Las operaciones de rescate
El sheriff del condado de Kerr, Larry Leitha, aseguró que las tareas siguen siendo consideradas de búsqueda y rescate, no de recuperación. Helicópteros, drones y botes participan en los operativos, en condiciones complicadas debido a la falta de electricidad, agua potable y comunicación en algunas zonas.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que el gobierno federal está enviando apoyo, pero que los socorristas locales lideran las tareas por su conocimiento del terreno.
Las autoridades locales han declarado el estado de emergencia en varias regiones. Carreteras destruidas, puentes colapsados y líneas de comunicación cortadas dificultan el acceso a los lugares más afectados.
El presidente Donald Trump calificó lo ocurrido como “terrible” y aseguró que su administración está trabajando estrechamente con las autoridades de Texas para dar respuesta a la catástrofe.

¿Pudo evitarse la tragedia?
Rob Kelly, el principal funcionario del condado de Kerr, fue cuestionado sobre por qué no se evacuaron los campamentos ubicados cerca del río. Respondió que no se había anticipado un evento de tal magnitud: “No sabíamos que venía esta inundación. Nadie lo sabía”, aseguró.
Kelly explicó que la región no cuenta con un sistema de alertas, y que la crecida del río Guadalupe fue muy superior a la registrada en 1987, cuando 10 adolescentes murieron en un hecho similar.
Según CBS News, el Servicio Meteorológico Nacional no había pronosticado la intensidad de las lluvias. Los modelos climáticos anticipaban hasta 20 centímetros, pero las precipitaciones superaron ampliamente esa cifra.

Testimonios de dolor y desesperación
Lorena Guillén, propietaria de un restaurante cerca del río, contó a la BBC que 28 casas rodantes se encontraban estacionadas en su terreno. Recordó con angustia los gritos de una familia arrastrada por el agua: “Se aferraban a los árboles esperando ser rescatados, pero los equipos no podían alcanzarlos”.
Rachel Reed, una madre que viajó desde Dallas para recoger a su hija, dijo que varias familias de su comunidad religiosa y del distrito escolar perdieron a sus hijas. “Están viviendo la peor pesadilla de cualquier padre”, expresó.
Jonathan y Brittany Rojas también regresaron a buscar a sus familiares. Hallaron solo los cimientos de la casa. La madre y un bebé siguen desaparecidos. Su hijo adolescente, Leo, logró sobrevivir atrapado entre alambres de púas.

Pronóstico preocupante
El gobernador Abbott advirtió que podrían registrarse nuevas lluvias en las próximas 24 a 48 horas, lo que complica aún más las tareas de rescate. Las autoridades piden a la población evitar las zonas afectadas y trasladarse a áreas elevadas si viven cerca de arroyos o del río Guadalupe.
El senador Ted Cruz aseguró que el presidente Trump se comprometió a brindar todo el apoyo necesario al estado. Por ahora, la prioridad es salvar vidas y dar con el paradero de los desaparecidos.
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Con Información de ElNacional-




