El expresidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, deberá pagar una multa de 10.800 euros (11.300 dólares) tras ser condenado por agresión sexual debido al beso no consentido que le dio a la jugadora Jenni Hermoso durante la celebración del Mundial 2023.
La Fiscalía había solicitado una pena de dos años y medio de prisión, desglosada en un año por agresión sexual y un año y medio por coacciones, argumentando que Rubiales presionó a Hermoso para minimizar el incidente. Sin embargo, la Audiencia Nacional lo absolvió del cargo de coacciones, al igual que a los otros tres acusados: el exseleccionador Jorge Vilda y dos exdirigentes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
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En un comunicado emitido este jueves, el tribunal informó que Rubiales fue condenado a 18 meses de multa, con una cuota de 20 euros diarios, y le prohibió acercarse a Hermoso en un radio de 200 metros, así como cualquier comunicación con ella durante un año.
Durante el juicio, la fiscal Marta Durántez fue categórica al afirmar que el beso fue no consentido. Por su parte, Hermoso, quien se convirtió en un símbolo de la lucha contra el sexismo en el deporte, reiteró ante el juez que nunca autorizó el beso, que se sintió «poco respetada» y que recibió presiones reiteradas desde la RFEF para restarle importancia al escándalo.
Rubiales condenado por agresión sexual.
— Carla♀ (@carlagaleote) February 20, 2025
Señores:
1. Darle un beso sin consentimiento a una mujer es agresión.
2. Ejercer jerarquía de poder hacia una subordinada es agresión.
3. Todos los que dijisteis que no era agresión aun cuando estaba GRABADO sois: cómplices.
Avanzamos.
Rubiales, en cambio, declaró ante el tribunal que estaba convencido de que Hermoso consintió, asegurando que la jugadora le respondió «vale» cuando le preguntó si podía darle «un besito».
Su abogada, Olga Tabau Martínez, solicitó la absolución, argumentando que si bien su conducta fue inapropiada, no fue delictiva. Además, negó cualquier tipo de coacción, sosteniendo que no hubo intimidación en las solicitudes de Rubiales y su entorno para que Hermoso minimizara el episodio.




