El subte de New York ahora es vigilado por un robot, que ya opera para “mantener a salvo” a los ciudadanos, según indicaron las autoridades en un evento de presentación.
K5 pesa casi 200 kilogramos, tiene cuatro cámaras y no porta armas en su cuerpo que, lejos del imaginario de Robocop, no imita la fisonomía humana.
Fabricado por la empresa californiana Knightscope, el vigilante robótico es uno de los nuevos esfuerzos del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, por sus siglas en inglés) como medida de seguridad adicional en el subterráneo de esa ciudad, más precisamente en la estación de Times Square.
No se trata de un autómata bípedo, sino de una mole con forma cónica y se parece a R2-D2 de Star Wars, también conocido como Arturito: “Es un tacho de basura con ruedas”, dijo menos complaciente el director de un grupo de defensa de la privacidad, Surveillance Technology Oversight Proyect, Albert Fox Can.
El dispositivo tiene un conjunto de cámaras que le permite grabar video y por eso ha generado controversia en organizaciones que combaten la vigilancia digital.
Con el ánimo de calmar esas preocupaciones, las autoridades del NYPD señalaron que el robot no graba el audio circundante y que los videos solo se revisarán en casos de emergencias o delitos. La única ayuda en tiempo real que puede ofrecer es conectar a las personas con un policía para informar un incidente o hacer consultas.
K5 ya trabaja en la mencionada estación de subte desde la medianoche hasta las 6 de la mañana, en el marco de una prueba que se extenderá durante dos meses. Por lo demás, no está claro si empleará reconocimiento facial en algún momento, una tecnología que ya ha generado debate en diversas ciudades de Estados Unidos y el mundo, incluyendo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Con información de TN



