Un juez federal desaprobó otro intento del partido republicano de que fueran invalidados casi 127.000 votos en la ciudad de Houston en el estado de Texas debido a que las personas los emitieron desde sus vehículos en centros de votación que fueron establecidos así debido a la pandemia de la COVID-19.
Activistas conservadores de Texas interpusieron el reclamo y han protestado contra las directrices que han facilitado el voto en el condado Harris, en el que ya se han registrado 1,4 millones de votos anticipados, una cifra récord.
Dicho condado es el tercero más poblado del país y uno de los más reñidos en Texas, estado en el que el presidente Donald Trump y los republicanos se preparan para la contienda más cerrada en décadas el martes.
La decisión del juez federal, Andrew Hanen, de escuchar argumentos unas horas antes del día de las elecciones provocó inquietudes entre los defensores de los derechos electorales y fue emitida luego de que la Corte Suprema de Texas rechazó una demanda casi idéntica el fin de semana.
Hanen apuntó que los que se oponen a los centros de votación con servicio en auto —quienes estuvieron representados por el expresidente del Partido Republicano en el condado Harris, Jared Woodfill— no tenían derecho a presentar la demanda.
A su juicio, la gente ya había votado y los activistas conservadores tuvieron meses para entablar la querella. No obstante, el magistrado expresó dudas sobre si la ley de Texas permitía que alguien votara desde su vehículo, incluso durante una pandemia.
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