Con la llegada del otoño, cambian las condiciones climáticas: aumenta el viento, se intensifican las lluvias y descienden las temperaturas. Así como en verano es fundamental proteger la piel de la exposición solar, durante esta estación también requiere cuidados específicos.
Entre los problemas dermatológicos más frecuentes en otoño se encuentran la deshidratación, la aparición de manchas provocadas por el sol durante las vacaciones y alteraciones en la pigmentación.
“El verano nos hace más conscientes del cuidado de la piel, ya que está más expuesta y utilizamos protección solar. Sin embargo, cuando llega el frío, tendemos a descuidarla. Es en ese momento cuando se agravan diversas afecciones cutáneas”, explicó José Domínguez Auñón, jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital del Henares y especialista en Dermatología, Cirugía Dermatológica y Dermatología Estética en la clínica Santa Elena, en Madrid.
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El especialista advirtió que existe una tendencia a cuidar principalmente la piel del rostro y descuidar el resto del cuerpo. “Es lógico, porque el rostro tiene una función social y está constantemente expuesto. No obstante, también es fundamental proteger e hidratar zonas como brazos y piernas, que sufren especialmente las condiciones del clima”, señaló.
Recomendaciones para cuidar la piel en otoño
Para mantener una piel saludable durante esta temporada, los especialistas sugieren:
- Evitar la higiene excesiva: mantener la piel limpia sin abusar del uso de jabones ni de la frecuencia del baño. Una ducha diaria suele ser suficiente.
- Usar protector solar: la radiación ultravioleta también afecta en otoño, por lo que se recomienda aplicar fotoprotección incluso en actividades cotidianas o en espacios interiores con exposición solar.
- Hidratar la piel dos veces al día: además del rostro, es importante aplicar cremas en brazos y piernas, que son más vulnerables al frío y al viento.
- Evitar el tabaco: fumar acelera el envejecimiento de la piel y deteriora su calidad.
- Mantener una dieta equilibrada: consumir frutas, verduras y alimentos ricos en antioxidantes —como zanahoria, tomate, brócoli y frutos secos— ayuda a proteger la piel y retrasar su envejecimiento.
- Proteger la piel del frío y el viento: estos factores pueden provocar deshidratación y vasoconstricción, por lo que se recomienda el uso de ropa adecuada.
- Incorporar antioxidantes: tanto en la alimentación como en productos tópicos con vitamina C, vitamina E, carotenoides o coenzima Q10, que contribuyen a prevenir el envejecimiento cutáneo.
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El cuidado de la piel no debe limitarse al verano. Mantener una rutina adecuada durante el otoño es clave para conservar su salud y prevenir daños a largo plazo.
Con Información de TN.-




