Dos empleados de planta permanente del Senado argentino fueron detenidos el pasado 29 de diciembre, acusados de liderar una presunta secta denominada “Orden de la Luz” y de haber abusado sexualmente de al menos tres mujeres.
La primera denuncia fue presentada a mediados de 2025 en la ciudad de La Plata. A partir de ese testimonio inicial, otras víctimas —que no se conocían entre sí— se acercaron a la Unidad Funcional de Instrucción N.º 2, a cargo de la fiscal Betina Lacki, para relatar hechos similares. Las tres denunciantes aportaron declaraciones clave, además de chats, mensajes, testigos y diverso material probatorio que permitió avanzar con la investigación.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO

Los acusados son Nicolás Daniel Rodríguez y Daniela Silva Muñoz, ambos empleados de planta permanente de la Cámara Alta bonaerense y vinculados al espacio político kirchnerista La Capitana. Según fuentes judiciales, se investigan abusos cometidos de manera reiterada desde al menos 2015, en algunos casos perpetrados directamente por Rodríguez y en otros con la participación de Muñoz.
Rodríguez está imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal, mientras que Muñoz fue acusada como partícipe necesaria del mismo delito. “Las declaraciones de las denunciantes son coincidentes. Hay testigos que relataron cómo actuaba Rodríguez con las víctimas y con otras mujeres”, señalaron fuentes del caso.
La investigación se divide en dos expedientes. En el primero, iniciado a mediados de 2025, hay tres denunciantes formales, aunque otras víctimas optaron por declarar como testigos sin radicar denuncia. En el segundo, que se encuentra en plena etapa de instrucción, se sumaron al menos dos nuevas denunciantes que aseguraron haber sido abusadas en oficinas del Senado bonaerense.
Además de los abusos sexuales, la Justicia investiga hechos de acoso, manipulación psicológica y coerción. Según las denuncias, los ataques ocurrieron en distintos lugares, entre ellos las viviendas de los imputados, dependencias del Senado e incluso la casa de una de las víctimas, a la que los acusados habrían ingresado por una ventana.
Los investigadores no descartan la existencia de más víctimas ni de otros posibles implicados. “Esta práctica no se limita a dos personas”, advirtieron fuentes judiciales.
Cómo operaba la secta
De acuerdo con lo que pudo reconstruir la Justicia, la secta funcionaba desde hacía varios años y tenía como líderes a Rodríguez y Muñoz, quienes habrían utilizado su posición dentro del Senado bonaerense para influir y captar a las víctimas.
“Una de las mujeres conoció a Rodríguez cuando era menor de edad, ya que él era su profesor en una escuela de La Plata. Otra lo conoció en la universidad, durante una charla vinculada a la agrupación política a la que pertenecía. En la segunda causa, las víctimas relataron que Rodríguez les ofrecía becas y contratos dentro del Senado”, detallaron fuentes de la investigación.
El funcionamiento de la secta incluía comunicaciones periódicas por correo electrónico, mediante las cuales se impartían instrucciones sobre cómo debían comportarse las víctimas. La organización se sustentaba en una supuesta creencia espiritual, en la que Rodríguez se presentaba como una figura salvadora, capaz de protegerlas del mal.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
“En los correos electrónicos se hacía llamar ‘el dios Kiei’. La participación de Muñoz era clave, ya que se mostraba como un apoyo para las mujeres y se vinculaba con discursos relacionados con cuestiones de género”, indicaron las fuentes.
Según trascendió, los acusados permanecerán detenidos al menos hasta finales de enero, cuando la fiscalía solicitaría la prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial.
Con Informacion de tn.-




