Un niño venezolano de 4 años de edad, identificado como Nairkel Botia, falleció el martes 16 de septiembre en el Hospital General de Medellín, tras permanecer tres días en la unidad de cuidados intensivos luego de la brutal golpiza propinada por su padrastro, Cristian González Gallego, alias Lámpara.
El hombre, señalado como cabecilla del grupo delincuencial Los Mondongueros, atacó al menor el sábado 13 de septiembre en la vivienda donde vivía con su madre y el agresor. Según la Fiscalía, González reaccionó violentamente cuando el niño se negó a volver a dormir después de despertar a las 7:00 de la mañana.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
Un ataque atroz
De acuerdo con las autoridades, González levantó al pequeño de la cama, lo golpeó, lo lanzó al piso y, en un acto de extrema crueldad, lo despojó del pantalón y lo atacó con un machete. El niño sufrió heridas graves en el tórax, la cabeza, la espalda y el pecho, quedando inconsciente. Fue trasladado primero al Hospital Infantil de Medellín y luego remitido al Hospital General, donde finalmente falleció.
El mismo día de la agresión, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, calificó el hecho como un acto de “barbarie” y ordenó a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá desplegar un operativo especial.
Alias Lámpara fue localizado poco después en el barrio Chagualo, en el centro de Medellín, luego de que circularan amenazas en su contra.
Un prontuario delictivo
El agresor, de 33 años de edad, posee un amplio historial criminal con antecedentes por concierto para delinquir, secuestro simple, falsedad en documento y tráfico de estupefacientes.
El domingo 14 de septiembre, un juez le dictó medida de aseguramiento intramural por homicidio en grado de tentativa y violencia intrafamiliar agravada. Sin embargo, tras el fallecimiento del menor, la Fiscalía anunció que el cargo pasará a ser homicidio agravado, lo que expone al procesado a una pena mayor. González no aceptó los cargos y permanece detenido.
El clamor del padre
Fuentes cercanas indicaron que alias Lámpara no solo mantenía bajo control a la madre del niño y a Nairkel, sino también al padre biológico, Adrián Botia, a quien habría obligado a vivir con ellos y a trabajar en la venta de drogas producidas en la vivienda. Botia logró escapar y regresar a Caracas, aunque desde entonces perdió contacto con su hijo.
La madre del niño también habría sido víctima constante de maltrato físico y psicológico, y actualmente recibe acompañamiento de la Policía y de organismos de protección a la mujer y la infancia en Medellín.
Tras confirmarse la muerte de su hijo, Adrián Botia pidió ayuda para repatriar el cuerpo a Venezuela:
“Exijo justicia. Pido que me ayuden a ver si mi hijo puede regresar a Venezuela, para velarlo en su tierra. Estamos haciendo lo posible para que trasladen a mi hijo. Ayúdenme a ver a mi bebé por última vez”.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Con Información de elnacional.com.-




