Las ciberestafas en Argentina están en aumento: cada vez son más sofisticadas, masivas y difíciles de rastrear si no se actúa con rapidez. Según la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFFICI), dependiente del Ministerio Público Fiscal, las modalidades más frecuentes incluyen fraudes en línea, usurpación de identidad y acceso ilegítimo a cuentas.
Estas estafas pueden variar en complejidad: desde engaños por WhatsApp hasta páginas de bancos falsas. Los delincuentes buscan datos personales de usuarios de dinero digital para vaciar cuentas, realizar compras, solicitar préstamos o transferencias no autorizadas.
Frente a estos casos, surgen preguntas clave: ¿Qué hacer si ocurre? ¿Dónde denunciar? ¿Se puede recuperar el dinero? Esta guía ofrece claves para actuar rápidamente, conocer los derechos y evitar errores que dificulten la recuperación de fondos.
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Delitos informáticos más comunes
El abogado especializado en ciberseguridad y derecho informático, Mariano Bermúdez, detalla las estafas más frecuentes:
- Phishing: Emplea ingeniería social para hacerse pasar por personas, empresas o servicios confiables y así acceder a datos bancarios. Se aprovecha de la confianza y busca decisiones rápidas del usuario.
- Vishing (voice phishing): Se realiza por llamadas telefónicas, donde el estafador se hace pasar por un empleado de banco, billetera virtual o organismo estatal. El objetivo es obtener claves o inducir transferencias.
- Smishing: Variante de phishing por SMS, WhatsApp, Telegram u otras apps. Incluye enlaces a webs falsas o descarga de malware. Un ejemplo típico es un mensaje que alerta sobre “bloqueo de cuenta” e invita a verificar datos mediante un enlace.
- SIM swapping: Clonación de la tarjeta SIM tras engañar a la compañía telefónica. Con el control de la línea, el delincuente intercepta mensajes y llamadas, accediendo a cuentas y billeteras virtuales.
- Fraude laboral digital: Ofertas de empleo falsas que solicitan transferencias para supuestos “trámites de capacitación” o “habilitación de cuentas”.
- Estafas con criptoactivos e inversiones: Prometen altas rentabilidades en plataformas fraudulentas o aplicaciones falsas que imitan brokers reconocidos. Al retirar fondos, la víctima descubre que la plataforma es inexistente o bloquea el acceso.

Buenas prácticas para prevenir estafas
- Activar la verificación en dos pasos o doble factor de autenticación en redes sociales y servicios financieros.
- Evitar abrir mensajes, correos o enlaces de fuentes desconocidas.
- Nunca compartir códigos SMS, claves o datos de tarjetas.
- No publicar información sensible en redes o portales públicos; usar siempre canales oficiales.
- No cargar el celular en puertos USB públicos o desconocidos.
“El tiempo es crítico: si se actúa en las primeras 24 a 48 horas, hay mayores posibilidades de congelar fondos o revertir transferencias”, advierten desde la consultora Bermúdez & Medina, especializada en derecho digital, ciberseguridad y protección de datos.
En casos de montos elevados, suele lograrse la restitución de fondos mediante acuerdos de mediación o sentencias judiciales. Para montos menores, el reclamo puede canalizarse a través de Defensa del Consumidor.

5 pasos a seguir ante una ciberestafa
- Actuar rápido: La denuncia penal dentro de las 48 horas permite que el sistema financiero congele fondos o revierta transferencias.
- Reunir evidencia: Capturas de pantalla, correos, mensajes, enlaces, comprobantes y chats.
- Denuncia penal: Puede realizarse en comisarías, fiscalías de UFECI o vía online en www.mpfciudad.gob.ar a denuncias@fiscalias.gob.ar.
- Reclamo ante la entidad financiera: Presentar el reclamo en bancos, billeteras virtuales o proveedores de pagos. Si no responden, recurrir al Banco Central o Defensa del Consumidor.
- Asesoramiento legal: Un abogado especializado puede exigir responsabilidad a las entidades que no garantizan la seguridad digital.
La Ley de Defensa del Consumidor (24.240) y las normas del BCRA respaldan el derecho de los usuarios a la devolución del dinero. “Aunque la entidad alegue ‘culpa del usuario’, debe probarlo”, aclara Bermúdez. Además, los préstamos realizados con datos robados pueden anularse, ya que sin consentimiento no existe obligación válida.
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Con Información de Clarin-




