La historia de amor entre Yesica Noelia Duarte, de 33 años de edad, y Nicolás Ángel Castro Oviedo, de 30 años de edad, terminó en tragedia apenas dos meses después de su casamiento. Él la asesinó a sangre fría frente al hijo de ambos, de tan solo 7 años de edad, y luego intentó quitarse la vida.
Castro Oviedo continúa internado en el Hospital Larraín de Berisso, donde fue operado dos veces. Tiene una fractura de cráneo y podría perder un ojo, aunque su estado de salud ya no reviste gravedad. Según fuentes judiciales, en las próximas horas será interrogado por la fiscal del caso, Cecilia Corfield, de la UFI N.º 1.
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Un matrimonio con antecedentes
Yesica y Nicolás se casaron el pasado 30 de mayo dentro de la Unidad Penitenciaria N.º 9 de La Plata, donde él cumplía condena por dos homicidios agravados. La ceremonia fue parte de una jornada oficial en la que otras nueve parejas privadas de libertad también contrajeron matrimonio.
Un mes después, el 27 de junio, Castro Oviedo recuperó la libertad bajo el régimen de prisión domiciliaria, con tobillera electrónica. Se instaló en la casa de Yesica, quien también cumplía arresto domiciliario por una causa de venta de drogas. Junto a ellos vivía su hijo en común de 7 años de edad, mientras que los otros tres hijos de Duarte —una adolescente de 17 y dos mellizos de 14 años de edad— vivían con su padre. Trágicamente, el día del crimen coincidió con el cumpleaños de los mellizos.
El crimen
El femicidio ocurrió el domingo 28 de julio por la mañana, en una vivienda ubicada en calle 38 entre 129 y 130, en Berisso. La mujer fue encontrada sin vida en el patio, con dos disparos por la espalda. A pocos metros, Castro Oviedo yacía herido con un disparo en el cuello y otro en un ojo, en un aparente intento de suicidio.
La autopsia reveló que Yesica recibió un disparo con entrada en la espalda media y salida en el abdomen, y otro que ingresó por el hombro y salió debajo de la axila. También presentaba hematomas en el rostro. La Policía halló tres vainas servidas de calibre 9 mm y orificios de bala en una pared interna, pero no encontraron el arma homicida.
En la casa también se encontraba la madre del agresor, quien en un primer momento intentó desviar la investigación asegurando que habían sido víctimas de un robo. Sin embargo, la hipótesis fue descartada rápidamente.

Un testimonio clave
El giro en la causa lo dio la hija mayor de Yesica, quien reveló que su hermanito de 7 años fue testigo directo del crimen. Según relató, el niño le dijo: “Nicolás le pegó dos tiros a mamá y después se disparó.”
La adolescente también declaró que su madre sufría violencia de género y que Castro Oviedo solía portarse de forma violenta, la golpeaba, la amenazaba y le suministraba drogas para que ella las vendiera. Incluso afirmó que el mismo día del asesinato, él la había arañado para quitarle el celular.

Mensajes perturbadores
Castro Oviedo había salido del penal hacía apenas dos días cuando publicó en Facebook mensajes dirigidos a Yesica:
“Siempre todo lo que quisimos lo pudimos hacer. Te amo, sos el amor de mi vida.”
“Ya hoy un año y un mes juntos y una semana casados. Por vos di mi libertad. Me quedé con la tobillera para no perderte.”
“Sos mi mujer… sé que las putas esas de tus amigas te quieren llenar la cabeza para que me dejes.”
Estos mensajes son ahora analizados como evidencia del control y manipulación emocional que ejercía sobre la víctima.

La causa
La principal hipótesis apunta a un femicidio seguido de intento de suicidio. La fiscal Corfield investiga el caso bajo la carátula de homicidio triplemente calificado: por el vínculo, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego. Además, se busca determinar quién ocultó el arma homicida.
Castro Oviedo permanece internado con custodia policial. En las últimas horas fue trasladado a una sala común y se espera que declare en las próximas horas.
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Con Información de TN.-




