La patrulla policial no salía de su asombro. Durante una ronda habitual, los agentes se encontraron con dos niños, uno de 7 años y otro de 9 años de edad. No se trataba simplemente de menores extraviados: lo que dejó sin palabras a los oficiales fue que uno de ellos estaba armado y desafiaba a la autoridad. Para sorpresa aún mayor, ambos vestían pijamas.
Según informó la Oficina del Sheriff del Condado de Bernalillo, en el estado de Nuevo México, Estados Unidos, no es la primera vez que ocurre un caso de este tipo. La institución sostiene que la ley es muy indulgente debido a la corta edad de los implicados, pero falla al no abordar adecuadamente la estructura familiar de los hogares involucrados.
Durante el encuentro, registrado en un video de casi seis minutos, los niños parecían intentar evadir a la policía mientras se pasaban el arma de mano en mano. Finalmente, entregaron la pistola, aunque los agentes debieron insistir varias veces para lograrlo.
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🇺🇸 | En Nuevo México, Estados Unidos, la policía usó munición no letal para desarmar a dos niños de 7 y 9 años de edad que tenían una pistola cargada. pic.twitter.com/0Ow9vuCvO0
— ES RE VIRAL (@esreviral) May 13, 2025
El verdadero debate en Estados Unidos surgió después del incidente. Los menores fueron llevados a la comisaría y se notificó a un juez de menores. Tal como establece la ley en ese país, los niños —de apenas 7 y 9 años de edad— no pueden tener antecedentes penales y fueron devueltos al cuidado de sus padres.
«Este caso ilustra la compleja intersección entre la delincuencia juvenil, la salud mental y la seguridad pública«, declaró el jefe policial del condado, John Allen. «Esta es la verdadera puerta giratoria del fracaso. Muchos preguntan: ‘¿Por qué no los acusaron?’ Bueno, lo hicimos, pero hay que recordar que tienen siete y nueve años. Sabemos que este es un comportamiento aprendido», agregó.
El video contiene momentos inquietantes para el análisis social. Los niños parecen jugar con el arma, escondiéndose detrás de una estructura cubierta con una sábana. Desde allí observan los alrededores, siempre empuñando el arma. En algunos momentos la sostiene Eugene, el menor, aunque la mayor parte del tiempo está en manos de Shawn, de 9 años de edad.
En un punto crítico del video, el sheriff señaló que uno de los niños levantó el arma y presionó el gatillo, pero esta no se disparó. Fue entonces cuando los agentes intervinieron: uno distrajo al niño más pequeño, mientras otro se acercó por detrás y logró arrebatarle el arma a Shawn, asegurándola rápidamente.
Debate por el acceso de menores a las armas
El acceso de menores a armas de fuego es una problemática en expansión en Estados Unidos. Aunque existen antecedentes graves entre adolescentes, la situación se vuelve aún más compleja cuando se trata de niños tan pequeños, ya que la ley tiende a devolverlos a sus hogares, incluso cuando estos no son entornos seguros.
Tras este caso, el jefe de la policía de Nuevo México fue tajante: «Seguimos devolviendo a estos niños a la misma casa. No importa quién esté allí: abuelos, tíos… se escapan el mismo día o en el transcurso de la semana. Hemos recibido al menos 56 llamadas desde esa dirección», denunció.




