Este jueves, tras dos nuevas votaciones sin lograr elegir al sucesor del papa Francisco, los 133 cardenales reunidos en cónclave se retiraron a almorzar en la residencia de Santa Marta. Luego, regresarán a la Capilla Sixtina para realizar otras dos rondas de votación.
Está previsto que los cardenales retomen las deliberaciones a las 11:30 (hora de Buenos Aires), 16:30 (hora local en Roma). Durante el almuerzo, tendrán otra oportunidad para dialogar e intentar consensuar un nombre que alcance la mayoría requerida de dos tercios, es decir, 89 votos.
Por la tarde romana, se espera una nueva fumata en torno a las 14:00 (hora argentina), si no logran un acuerdo en la primera votación de la tarde. Sin embargo, en caso de alcanzarse un consenso en ese primer escrutinio, el humo blanco podría aparecer cerca del mediodía argentino, señalando que un nuevo papa ha sido elegido.
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Expectativa por una fumata blanca en las próximas horas
El decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, expresó su deseo de que para la tarde ya se vea humo blanco, indicando que los cardenales han elegido al nuevo pontífice. “Espero que a mi regreso a Roma esta tarde encuentre ya la fumata blanca. Estoy particularmente contento de estar aquí al inicio del cónclave para que el Espíritu Santo sople fuerte y sea elegido el papa que necesita hoy la Iglesia y el mundo”, declaró Re desde Pompeya, en el sur de Italia, donde participó en un acto religioso.
Hasta ahora, las dos fumatas han sido negras, señal de que no se ha alcanzado el acuerdo necesario tras las dos votaciones del jueves por la mañana y la realizada el miércoles al inicio del cónclave.
Re destacó los desafíos que enfrentará el nuevo papa, subrayando que “ante todo tendrá que fortalecer la fe en Dios en un mundo marcado por el progreso tecnológico, pero donde, espiritualmente, hemos notado cierto olvido de Dios. Es necesario un despertar”.
Aunque como decano del Colegio Cardenalicio Re participó en los preparativos del cónclave, en las congregaciones generales y ofició el funeral de Francisco, no pudo ingresar a la Capilla Sixtina por superar los 80 años. En su lugar, dirige el cónclave el secretario de Estado, Pietro Parolin, primer cardenal obispo y uno de los principales favoritos para convertirse en el próximo pontífice.




