Fuera de todo pronóstico, Máxima Zorreguieta, reina de los Países Bajos, fue la gran ausente en el funeral del papa Francisco, celebrado en la basílica de San Pedro.
La noticia generó un amplio debate, ya que, entre las representantes de las casas reales europeas que asistieron a la ceremonia, Máxima era la única soberana católica, además de haber desarrollado un vínculo de afecto personal y respeto institucional con el pontífice.
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Sobre las razones de su ausencia, TN Show consultó al periodista y especialista en temas monárquicos Rodolfo Vera Calderón.
Los motivos institucionales y protocolares que alejaron a la reina Máxima del funeral
Vera Calderón explicó que, en el caso particular de la esposa del rey Guillermo, existieron varios factores determinantes:
«Aunque Máxima es argentina y católica, en los Países Bajos el rey no actúa a título personal en asuntos de Estado. Por lo tanto, su fe y su vínculo personal con el papa no le otorgan autonomía institucional para decidir asistir a este tipo de eventos.«

El especialista —y también ganador de MasterChef 2023— añadió que existe cierto malestar entre la sociedad neerlandesa porque Máxima nunca renunció a su fe católica para convertirse al protestantismo, religión oficial del país. De haber asistido, la reina consorte podría haber enfrentado severas críticas hacia la Casa Real de Orange-Nassau.
Además, había cuestiones de protocolo ineludibles:
«La fecha del funeral coincidió con los preparativos inmediatos para el Día del Rey (Koningsnacht), celebrado el 27 de abril en honor al cumpleaños del monarca. Por razones de seguridad, protocolo y representación, los reyes deben permanecer en el país para presidir los actos oficiales, lo que imposibilitó su presencia en Roma», detalló Vera Calderón.
El vínculo cercano entre la reina Máxima y el papa Francisco
Máxima y el papa Francisco compartieron varios momentos que dejaron constancia de su cercanía. El rey Guillermo y la reina Máxima asistieron al Vaticano en 2013 para la misa de inicio de su pontificado, realizaron una audiencia oficial en 2016, y un año más tarde concretaron una visita privada.
En cada encuentro, la sintonía entre Máxima y Francisco fue evidente: se mostraron espontáneos, compartieron risas, conversaciones en voz baja y gestos de complicidad, siempre con el rey Guillermo como testigo.
Cabe destacar que el monarca neerlandés domina el español y no es ajeno a las costumbres argentinas, influencia directa de su esposa, considerada una de las reinas consortes más carismáticas de la actualidad.
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