La devoción al Nazareno de San Pablo traspasó fronteras este Miércoles Santo con la celebración de la primera misa en su honor por parte de la comunidad migrante venezolana en Buenos Aires, Argentina. Feligreses, algunos vestidos de morado y con profunda emoción, se dieron cita para agradecer promesas cumplidas y mantener viva una de las tradiciones religiosas más emblemáticas de Venezuela, ahora desde el exilio.
En la Parroquia Caacupé, donde se realizó la ceremonia permanecerá abierta desde las 8:00 a.m. hasta las 23:00 h para permitir que los devotos puedan acercarse a orar.
A las 03:00pm será la próxima misa y luego a las 08:00pm con la procesión en presencia del Arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García.
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En Venezuela se mantiene la tradición
Mientras tanto, en la Basílica Santa Teresa de Caracas, miles de personas se congregaron desde la medianoche para venerar al Nazareno de San Pablo. La jornada litúrgica comenzó con una misa que marcó el inicio de un día de intensa devoción. Desde tempranas horas, los fieles acudieron al templo vestidos de morado, llevando ofrendas florales y plegarias en agradecimiento por favores recibidos.
La imagen sagrada, con su túnica púrpura y la cruz de madera sobre los hombros, fue adornada con más de 3.500 orquídeas y 1.500 rosas blancas, donadas por los devotos. La escena conmovió a niños, jóvenes y adultos mayores provenientes de distintos estados del país.

“Hoy es el día más religioso en toda Venezuela. Salen miles de Nazarenos vestidos de morado a visitar a Jesús, que carga con su cruz camino al Calvario. La procesión es momento de pago de promesas por gracias recibidas, de rezos y súplicas; de encuentro de la comunidad para cargar al santo”, expresó monseñor Raúl Biord, arzobispo de Caracas.




