Después de ser duramente cuestionado en público por el presidente Donald Trump y su vicepresidente, J.D. Vance, en una tensa reunión en el Salón Oval transmitida a nivel mundial, el líder ucraniano Volodímir Zelenski recibió ayer un fuerte respaldo de los líderes europeos y de Canadá en una cumbre celebrada en Londres. En el encuentro, los aliados de Kiev comenzaron a diseñar un plan alternativo para alcanzar la paz con Moscú.
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Una “coalición de voluntarios” para Ucrania
Una quincena de países europeos, junto con Canadá y Turquía, anunciaron en Londres la creación de una “coalición de voluntarios” para apoyar a Ucrania y la preparación de un plan de paz que contrarreste las exigencias de Rusia. Según el primer ministro británico, Keir Starmer, anfitrión de la reunión, este plan deberá ser consultado con Estados Unidos y aplicado de manera conjunta.
“Junto con Emmanuel Macron tenemos la responsabilidad de construir una paz duradera. Europa debe asumir la mayor parte del esfuerzo, pero para garantizar la estabilidad en nuestro continente necesitamos el respaldo constante de Estados Unidos”, afirmó Starmer al cierre de la cumbre. También aseguró que mantiene contacto con Trump, incluso después del altercado con Zelensky en la Casa Blanca.
Los líderes presentes en la reunión acordaron cuatro puntos clave:
- Mantener el apoyo militar a Ucrania y aumentar la presión económica sobre Rusia.
- Garantizar que cualquier acuerdo de paz respete la soberanía y seguridad de Ucrania, asegurando su presencia en la mesa de negociaciones.
- Diseñar mecanismos de disuasión para prevenir futuras invasiones rusas.
- Crear una “coalición de voluntarios” para defender Ucrania, lo que podría incluir el envío de tropas y cobertura aérea.
El plan, impulsado por Macron y Starmer, busca presentar a la Casa Blanca una alternativa negociadora para convencer a Trump de discutirlo con Vladimir Putin. Al término de la reunión, los líderes enfatizaron que Estados Unidos sigue siendo un aliado clave para Ucrania y Europa.
Macron: una tregua estratégica
En una entrevista con Le Figaro, Macron afirmó que no confía en una tregua acordada únicamente entre Washington y Moscú. Convencido de que Putin intentará humillar a Ucrania, detalló que su propuesta con Starmer contempla una tregua temporal en aire, mar e infraestructura energética durante un mes. “Sería más fácil de supervisar que un alto al fuego total, ya que la línea del frente equivale a la distancia entre París y Budapest”, explicó.
Según Macron, por ahora no habrá despliegue inmediato de tropas europeas en Ucrania. En caso de alcanzar un cese del fuego, su rol sería de mantenimiento de la paz, posiblemente en países vecinos.
¿Qué países participarían en el despliegue?
Aparte de Francia, Reino Unido y Dinamarca, aún no está claro qué naciones integrarían la coalición. Starmer afirmó que varios países manifestaron su interés, sin revelar cuáles.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, aseguró que su país estará “dispuesto a hacer lo que sea necesario”, recordando que Canadá ha entrenado a más de 40.000 soldados ucranianos. Sin embargo, Polonia descartó enviar tropas, al igual que Italia, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, busca mantener buenas relaciones con Trump pese a su respaldo a Ucrania.
Europa busca autonomía en defensa
El plan liderado por Macron y Starmer también apunta a consolidar el papel de Europa en el conflicto, evitando que Trump y Putin monopolizen las negociaciones. El presidente francés insistió en que la UE debe fortalecer su capacidad de defensa, aumentando su inversión del 3% al 3,5% del PIB.
Macron propuso que la Comisión Europea utilice “financiamiento innovador”, como empréstitos comunes o el Mecanismo Europeo de Estabilidad, para destinar unos 200.000 millones de euros a la defensa.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó esta iniciativa: “Es imperativo rearmar a Europa”, declaró, adelantando que presentará propuestas en la cumbre del Consejo Europeo del 6 de marzo.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, cuyo país ya invierte el 4,7% del PIB en defensa, se mostró optimista ante la posibilidad de que la UE envíe un mensaje contundente a Putin. No obstante, reconoció que no hubo consenso sobre la utilización de los fondos rusos congelados en Occidente.
Por su parte, el canciller alemán saliente, Olaf Scholz, calificó la cumbre como “valiosa” para reafirmar el respaldo a Kiev. En Alemania, la futura coalición de gobierno entre socialdemócratas y demócratas cristianos planea destinar 100.000 millones de euros a defensa e infraestructura.
Europa parece decidida a tomar la iniciativa en la crisis ucraniana, mientras las tensiones con Washington añaden incertidumbre al futuro del conflicto.
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Con Información de LaNación.-




