La salida de Eduardo Serenellini de la Secretaría de Medios, que se produjo días atrás, era ampliamente anticipada. Esto se debía tanto a que, en la práctica, Serenellini ya no tenía funciones, como a la resistencia que generaba en gran parte del Gobierno. Por esta razón, no sorprendió que en la Casa Rosada se iniciara una limpieza energética en el despacho que él había ocupado, una decisión que se atribuyó a la influencia de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del presidente.
El despacho, ubicado en la planta baja con vista a la explanada de la calle Rivadavia, es amplio, revestido en madera y considerado uno de los espacios más bellos de la sede gubernamental. La limpieza del lugar se realizó utilizando varios elementos, entre ellos palo santo y vinagre, con el fin de alejar las «malas energías», según fuentes cercanas al proceso. Al final del procedimiento, se utilizó una especie de «bomba» compuesta de elementos naturales, destinada a «ahuyentar» las energías asociadas a la presencia de Serenellini.
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A pesar del operativo de limpieza llevado a cabo la semana pasada, por el momento, no hay planes para que el lugar sea utilizado nuevamente. Antes de que Serenellini lo ocupara, el despacho había sido utilizado por la vocera presidencial, Gabriela Cerruti.
La designación de Serenellini, oriundo de Mar del Plata y con trayectoria en los medios, había sido oficializada en enero de 2024. A lo largo de su gestión, fue duramente cuestionado por referentes de La Libertad Avanza y protagonizó varias disputas, incluso una “batalla presupuestaria” con el vocero presidencial, Manuel Adorni, y con Karina Milei, quien mantuvo varios cortocircuitos con él.
Durante su mandato, Serenellini estuvo involucrado en una polémica con los medios de comunicación, desencadenada por una resolución del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, que se dictó en junio del año pasado. La norma, que remontaba a 1946, exigía la matriculación de los distintos estamentos de la tarea periodística a nivel nacional. Esta medida fue suspendida pocas horas después de ser anunciada, ante las fuertes reacciones que tensaron la relación entre el oficialismo y la prensa. Serenellini calificó la iniciativa como un «error involuntario», pero el incidente sumó otro capítulo a su tensa relación con Karina Milei.




