Lo que comenzó como la búsqueda de una vida mejor en Estados Unidos se transformó en una pesadilla para una familia venezolana residente en el área de Houston. José Daniel Boscán, de 23 años de edad, fue detenido por agentes de inmigración durante una cita programada el pasado jueves 29 de enero, según informó Telemundo.
«Cuando él entró, nos envió un mensaje diciendo que le habían puesto las esposas», relató un familiar, mostrando la última imagen que recibieron del joven antes de su arresto. Boscán, el mayor de siete hermanos, había sido liberado el 12 de enero tras pasar nueve meses bajo custodia después de entregarse voluntariamente a la Patrulla Fronteriza en El Paso.
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La familia, que vive en el área de Katy, expresó su dolor y frustración por lo ocurrido. «Cuando llegué a casa y entré al cuarto, me dieron unas ganas de llorar, sentí como si yo mismo lo hubiera entregado», confesó otro de sus allegados, visiblemente afectado. Según explicaron, su intención siempre fue seguir el proceso legal correctamente.
Por su parte, la abogada de inmigración Silvia Mintz, aunque no está vinculada directamente con el caso, subrayó la importancia de contar con asesoría legal antes de asistir a citas con las autoridades migratorias. “Se puede presentar una moción para reabrir el caso o pedir que el juez lo reconsidere, pero eso depende de la situación particular de cada persona”, explicó.
La situación se torna aún más compleja tras recientes declaraciones de la Casa Blanca. Su portavoz, Karoline Leavitt, afirmó que «cualquier extranjero que ingrese ilegalmente a Estados Unidos es considerado un criminal por definición», lo que podría afectar negativamente casos como el de Boscán.




