La construcción de un cerco por parte del gobierno de Salta en la ciudad fronteriza de Aguas Blancas, con el objetivo de limitar los cruces ilegales entre Argentina y Bolivia, ha generado un conflicto con el gobierno de Luis Arce, que expresó su «preocupación» y advirtió que “cualquier medida unilateral puede afectar la buena vecindad y la convivencia pacífica”.
Este proyecto, financiado con fondos nacionales como parte del Plan Güemes —lanzado en diciembre por la Casa Rosada y el gobierno salteño para combatir el narcotráfico y el contrabando— fue detallado en el Boletín Oficial de la provincia. El cerco será levantado a lo largo del cruce fronterizo sobre el río Bermejo, con una altura de 2,5 metros y una extensión de 200 metros, desde la terminal de ómnibus de Aguas Blancas hasta las oficinas de la Dirección Nacional de Migraciones.
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Virginia Cornejo, directora nacional de Vigilancia y Control de Fronteras del Ministerio de Seguridad, explicó que la construcción de este alambrado busca combatir los delitos federales en la frontera norte de Salta, con un enfoque particular en los departamentos de Orán y Aguas Blancas, áreas conectadas con Bolivia.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, justificó la medida al señalar que la situación en la región era un «descontrol total», y detalló que el cerco tiene como objetivo evitar que personas cruzaran ilegalmente a Bolivia sin pasar por Migraciones. Según Zigarán, alrededor de 15.000 personas cruzan de manera ilegal cada día en busca de mejores precios en Bolivia, lo que afecta negativamente a la economía de Orán.
La reacción de Bolivia
El gobierno de Luis Arce manifestó su preocupación a través de un comunicado oficial, subrayando que cualquier medida unilateral podría afectar la buena vecindad entre ambos países. Bolivia también anunció que solicitará más información a través de los canales diplomáticos y reafirmó su compromiso con el diálogo constructivo.

Zigarán, por su parte, reaccionó con ironía ante la respuesta del gobierno boliviano, y pidió que Bolivia refuerce sus controles fronterizos para evitar la aglomeración de personas en los pasos legales. El Ministerio de Seguridad, en tanto, defendió la medida como una acción necesaria para recuperar el control sobre una región marcada por el narcotráfico y el crimen organizado, destacando que la cerca refuerza los controles exitosos ya implementados por el Plan Güemes.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, respaldó la medida, enfatizando que este control fronterizo efectivo reduce los riesgos de incidentes y contribuye a una migración ordenada y segura. Además, reafirmó su apoyo a las políticas del Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich, destacando que estas medidas son fundamentales para proteger a los ciudadanos y fortalecer la seguridad en la región.
La medida será oficializada esta semana y se espera que se continúe con el monitoreo y fortalecimiento de la frontera, con el objetivo de combatir el contrabando, el narcotráfico y otros delitos federales.




