Al menos el 52,9 % de los argentinos se consideran pobre, de acuerdo a los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Es el primer dato oficial durante el mandato del presidente Javier Milei y la cifra que no se veía desde hace unos 20 años en el país.
El indicador dio un salto de más de 10 puntos con respecto al segundo semestre de 2023. Aquella vez, en el cierre del gobierno de Alberto Fernández, la pobreza estaba en un 41,7%, de las cuales el 11,9% quedaron en situación de indigencia.
Más temprano, el vocero presidencial, Manuel Adorni, dio cuenta que este resultado es producto de los gobiernos que lo antecedieron. «Heredamos la peor herencia que recibió un gobierno en democracia”, y aseguró que “la mejor manera de luchar contra la pobreza es luchar contra la inflación”, por eso la actual gestión “llevó adelante un plan para pulverizar” el aumento de precios mediante el cual “logró bajar del 25,5% de diciembre, al 4% actual”.
El Indec detalló que que la pobreza afecta al 42,5% de los hogares y que alcanza a 15,7 millones de personas, sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), cuyo universo son 31 aglomerados urbanos de la Argentina.
En situación de indigencia se encuentra el 13,6% de los hogares, que equivale a 5,4 millones de personas, siempre sobre ese universo urbano.
Argentina registró su tasa máxima de pobreza en octubre de 2002, cuando el índice trepó al 57,5 % tras el estallido de una de las más severas crisis económicas que recuerde el país.




