España ha decidido no participar «a ningún nivel» en la toma de posesión de la nueva presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tras la exclusión del rey Felipe VI de la invitación oficial. La mandataria electa explicó en un comunicado que esta decisión se debe a que Felipe VI nunca respondió a una carta enviada por el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador, en la que se solicitaba que la Corona española pidiera perdón por las masacres de la conquista.
«Lamentablemente, dicha misiva no recibió una respuesta directa, como hubiera correspondido según las mejores prácticas diplomáticas en las relaciones bilaterales. En cambio, parte de la carta se filtró a medios de comunicación«, señaló Sheinbaum, quien también mencionó haber recibido una llamada «hace unos días» del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Sobre el comunicado del 24 de septiembre del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España. pic.twitter.com/K1rFImrO4p
— Dra. Claudia Sheinbaum (@Claudiashein) September 25, 2024
Reacción oficial del Gobierno español
El Gobierno de España confirmó que no enviará a ningún representante a la ceremonia de investidura, considerando «inaceptable» la exclusión del monarca. Fuentes del Ejecutivo expresaron su sorpresa por la omisión del rey Felipe VI en la invitación, argumentando que tradicionalmente es él quien asiste a las tomas de posesión de presidentes en América Latina. Además del monarca, se esperaba la participación del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
Roces históricos entre España y el gobierno de López Obrador
Las tensiones entre México y España han sido una constante durante el mandato de López Obrador. En diciembre de 2018, el rey asistió a la investidura de AMLO, pero las relaciones bilaterales se vieron afectadas en 2019 cuando el presidente mexicano envió una carta a Felipe VI, exigiendo que la Corona española se disculpara por los «errores» de la conquista. Las críticas de López Obrador hacia la colonización española se intensificaron en 2021 y 2022, cuando sugirió «pausar» las relaciones con España.
Otro foco de conflicto ha sido la actuación de empresas españolas en México, particularmente Repsol, a la que López Obrador acusó en 2019 de beneficiarse de contratos otorgados desde 2003. «A mí no me paga Repsol, me pagan los mexicanos», afirmó en aquel entonces.




