Un juez español ha procesado a la esposa y al socio de un fallecido directivo de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) por supuestamente ocultar en España fondos procedentes de la compañía y evadir su declaración a la Hacienda Pública española.
Este caso forma parte de una investigación paralela que también llevará a juicio al ex embajador de España en Venezuela, Raúl Morodo, y a su hijo Alejo, quienes están acusados de defraudar casi 4,5 millones de euros obtenidos a través de negocios con PDVSA entre 2013 y 2014.
El auto judicial, emitido este martes por el magistrado Francisco de Jorge de la Audiencia Nacional, propone juzgar a dos personas vinculadas con Juan Carlos Márquez, exdirectivo de PDVSA, quien fue hallado ahorcado en 2019 en las oficinas de una consultora en San Sebastián de los Reyes, Madrid, tras haber declarado su disposición a colaborar con la justicia.
El juez ha imputado a la esposa de Márquez y a su socio, Carlos Adolfo Prada, por presuntos delitos contra la Hacienda Pública, falsedad documental y blanqueo de capitales. Además, ha incluido en su resolución una solicitud de la Fiscalía para decomisar bienes pertenecientes a los hijos de Márquez, decisión que se tomará en sentencia.
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Según el auto, entre 2007 y 2015, Márquez y Prada se dedicaron a asesorar e intermediar para PDVSA, ingresando más de 22,66 millones de euros en 2014 y 2015. De Jorge sospecha que Prada utilizó empresas ficticias para facturar servicios inexistentes, transfiriendo fondos de PDVSA a su propio beneficio con el objetivo de defraudar al fisco español. Se calcula que entre 2014 y 2015 Prada habría ocultado casi 250.000 euros en ganancias no justificadas.
La viuda de Márquez, según el juez, también habría participado en la transferencia de fondos de origen ilícito a cuentas extranjeras, presuntamente derivados de sobornos recibidos en 2012 por facilitar un negocio cambiario ilegal en PDVSA. Para ocultar y blanquear estos fondos, utilizaron un entramado de sociedades y cuentas en paraísos fiscales como San Vicente y las Granadinas, Suiza y Panamá, con contratos falsos de préstamos y otras operaciones simuladas.
El juez señala que más de 2,16 millones de dólares fueron movidos a través de cuentas en Suiza, hasta ser depositados en una cuenta a nombre de la fundación panameña Ayacucho, cuyo beneficiario era Márquez y, en su defecto, sus hijos.




