La Justicia argentina ha tomado una decisión histórica que podría transformar el panorama de la piratería audiovisual en la región: ha ordenado el bloqueo de todos los dominios relacionados con el servicio ilegal de televisión por internet Magis TV, una de las redes piratas más grandes del mundo. Además, se ha solicitado a Google que prohíba el uso de la aplicación en su sistema operativo Android.
El fallo fue emitido por el juez Esteban Rossignoli, del Juzgado N°4 de San Isidro, en el marco de la “Operación 404”, una investigación internacional contra la piratería coordinada por el Ministerio de Justicia de Brasil, con la colaboración de entidades gubernamentales de Argentina, Perú, Reino Unido y Estados Unidos. Magis TV es el mayor servicio ilegal de Televisión por Protocolo de Internet (IPTV) en Latinoamérica, acumulando aproximadamente 55 millones de visitas en los últimos seis meses. Este servicio retransmite contenido sin contar con los derechos correspondientes, lo que representa una violación de la propiedad intelectual y una amenaza para las industrias de televisión y entretenimiento. En este contexto, se busca bloquear la venta y distribución de TV Boxes, dispositivos que permiten acceder de forma ilegal a una amplia variedad de contenidos, incluidos canales de TV, películas y partidos de fútbol.

«Desde Telecom hemos denunciado en diversos marketplaces las ofertas de estos servicios, pero hemos comprobado que resulta insuficiente. Las formas de comercialización se han expandido a plataformas como WhatsApp, Telegram, TikTok e Instagram, lo que dificulta la detección de cada uno de estos ofrecimientos», señala un informe enviado por la compañía a la Asociación de Televisión por Cable.
La denuncia penal presentada por la empresa contra Magis TV sigue su curso en una causa separada que se tramita en la misma fiscalía.
Allanamientos y detenciones tras el fallo judicial
El operativo resultó en múltiples allanamientos en las provincias de Buenos Aires y Misiones, donde se detuvieron a cinco personas acusadas de violación a la Ley de Propiedad Intelectual. Entre los detenidos se encuentran Kevin Ariel Bentancur (27 años), Leopoldo Federico Peña (46) y Hugo Javier Mospan (47), todos vinculados a la comercialización de TV Boxes con la aplicación Magis TV preinstalada.
Los allanamientos se llevaron a cabo en locales relacionados con las empresas “TodoTech” en Misiones y “Kive” en Buenos Aires, que se dedicaban a la venta de estos dispositivos. En total, se bloquearon 675 sitios web y 14 aplicaciones ilegales de streaming y música. La sentencia del juez Rossignoli no solo contempla el bloqueo de los dominios, sino que también requiere que Google implemente medidas técnicas para desinstalar la aplicación Magis TV de todos los dispositivos con direcciones IP en Argentina.
El fiscal Alejandro Musso, a cargo de la investigación en la Unidad Especializada en Ciberdelitos (UFEIC), destacó que esta medida es un paso crucial para proteger los derechos de autor y la propiedad intelectual en el entorno digital. “Esto no se ha hecho nunca”, enfatizó, subrayando la importancia de esta acción como posible modelo para otros países.
El uso de estas aplicaciones no solo implica una violación de derechos de autor, sino que también conlleva serios riesgos para los usuarios, ya que suelen estar acompañadas de virus que comprometen la seguridad de los dispositivos y pueden robar datos personales y bancarios. Descargar contenido a través de estas plataformas no solo es ilegal, sino que también expone a las personas a estafas y fraudes en línea.
La Alianza contra la Piratería Audiovisual, que agrupa a operadores de televisión de pago como DirecTV Latinoamérica y SKY Brasil, impulsó la denuncia contra Magis TV en Argentina. Este grupo trabajó durante meses recopilando pruebas para demostrar la ilegalidad de Magis y otras plataformas similares.

El impacto de la piratería en la industria audiovisual es significativo, con estimaciones que indican pérdidas de hasta US$10 mil millones anuales en América Latina. Por lo tanto, la Alianza subraya la necesidad de continuar con estas acciones para proteger a los consumidores y la integridad del contenido digital.
La resolución del juez Rossignoli podría inspirar a otros países a implementar medidas similares, sentando así las bases para una lucha más efectiva contra la piratería digital en el continente. Esta batalla es fundamental no solo para la protección de la propiedad intelectual, sino también para garantizar un mercado justo y competitivo para los creadores y las empresas que invierten en contenido original.



