La Defensoría del Pueblo de la Ciudad reveló que desde principio del año pasado había advertido al Gobierno porteño sobre «irregularidades» en la obra en construcción lindera al edificio de propiedad horizontal que se derrumbó este jueves en Caballito, causando dos muertes.
En especial, el ente autárquico apuntó que la empresa a cargo del proyecto inmobiliario en marcha había presentado una «memoria de excavación» que «difería» en los papeles de los trabajos que se estaban llevando a cabo y por ello había recibido una advertencia.
El organismo de contralor a cargo de María Rosa Muiños informó que «por requerimiento de los vecinos del edificio colapsado», había solicitado «en cuatro instancias distintas que se corroboraran las medidas de protección hacia terceros, la integridad estructural de ambas construcciones» y el accionar en consecuencia del Gobierno de la Ciudad.
«Resulta preocupante que en la última inspección llevada a cabo en diciembre del año pasado, la empresa constructora fuera advertida de que debía ajustar la memoria de excavación acorde a la forma en que se estaban ejecutando los trabajos, ya que difería de lo presentado», resaltó el organismo en un comunicado.
Ramón Acuña, de 77 años y su hermana Nélida, de 81, murieron este jueves al colapsar el PH de Pedro Goyena al 500 donde residían. Los heridos por el derrumbe fueron 14, entre ellos cuatro niños y un hombre no vidente que fue derivado al Hospital Durand.
«Desafortunadamente, las medidas de control adoptadas por el GCBA han sido insuficientes para impedir que este tipo de tragedias se repitan, en un contexto de crecimiento desmedido del negocio inmobiliario en la Ciudad, donde la supervisación de la seguridad de las obras no pareciera llevar el mismo ritmo que el de la industria de la construcción», reclamó la Defensoría.
Según informaron desde el Gobierno de la Ciudad, la obra estaba registrada con permiso de inicio en agosto de 2023 y estaba en la etapa de excavación. La Agencia Gubernamental de Control la inspeccionó por última vez el 5 de diciembre. Los vecinos, no obstante, hablaron de «reclamos que no fueron escuchados».
«Donde pueden meten un edificio»
Tras el fatal derrumbe, surgieron las conjeturas sobre las causas que lo propiciaron y se escucharon algunas acusaciones, buscando a los responsables detrás del suceso.
Entre los que hablaron estuvo uno de los hijos de Nélida Acuña, la mujer que falleció junto a su hermano cuando la medianera del departamento donde viviía se derrumbó.
«Querían hacer un edificio, como hacen acá en Caballito. Tiran abajo… Eso era un centro médico, lo tiraron abajo, y donde pueden meten un edificio», dijo el hombre.
«El tema son los recaudos que tienen que tomar. Que no los toman, y después lo pagan con vidas de la gente y a nadie le importa. Parece que, y uno no quiere ser mal pensado, pero parece una connivencia entre la municipalidad y las constructoras», agregó, levantando sospechas sobre cómo actúa el Gobierno porteño a la hora de controlar las nuevas construcciones en el distrito.
El hombre advirtió también sobre un hecho que le llamó la atención cuando llegó al lugar, y que está relacionado con la habilitación de la obra.
«Estaban pegados los QRs de la habilitación de la obra, que se sacaron apenas sacaron el segundo cuerpo, el de mi tío. Cuando sacaron el segundo cuerpo y cerraron el portón ahí fue personal de la obra y arrancaron las habilitaciones. Yo tengo la foto anterior y la foto posterior», contó el hombre.
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Clarin.-




