Tras más de 50 años de mando de la Reina Margarita II de Dinamarca, este domingo 14 de enero, abdicará y será sucedida por su primogénito, Federico, quien reinará con el nombre de Federico X.
Pero este hombre de 55 años de edad, ha sido llamado el príncipe rebelde, puesto que en sus primero años de vida decía que no quería ser el rey por el gran compromiso que eso le conllevaba pero la vida le dio un giro y con los años fue aceptando su futuro, al punto que buscaba una mejor preparación y por eso viajó a Estados Unidos a estudiar en Harvard, donde era conocido simplemente como Frederik y no su alteza real, el príncipe Federico de Dinamarca.
Y aunque él y el exjefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, estudiaban carreras diferentes, tenían amigos en común que los unieron en Harvard. Esa amistad continúa hasta el día de hoy. En 2018, cuando Federico -fanático de los deportes y miembro del Comité Olímpico Internacional- vino a Buenos Aires por los Juegos Olímpicos de la Juventud, se reencontró con el mandatario porteño y fueron juntos a la cancha de Racing y un año después en una visita oficial se reecontraron en la capital porteña.

Posteriormente, Rodríguez Larreta visitó Dinamarca y pidió al taxista lo llevara hasta el palacio, a lo que éste se negaba, pero finalmente lo llevó y al llegar, sin audiencia especial, fue recibido por el príncipe heredero con quien salió a pasear en bicicleta por la capital danesa.
A velocidad máxima
Se hizo fanático del rock, de los deportes, de autos de carreras, de las motos, de la velocidad. Se ganó el apodo de «Príncipe Turbo» porque una vez lo arrestaron cuando manejaba demasiado rápido. Tuvo muchos amores. Tuvo relaciones con actrices, con modelos, con cantantes. Ninguna aprobada por su madre.




