Gastón Mercanzini, el hombre detenido hoy frente a los estudios de Crónica TV en San Telmo por arrojarle un botellazo el domingo pasado al presidente Javier Milei, tiene un grave antecedente en su historia delictiva.
El dato fue descubierto tras el cotejo de sus huellas dactilares, realizado por la Policía Federal Argentina luego de su arresto, un dato que consta en un informe elevado por la División Centro de Información Federal de Antecedentes de la PFA: en octubre de 2021, el Juzgado de Garantías Nº 2 de Concepción del Uruguay, Entre Ríos -ciudad de donde es oriundo y en donde fue un funcionario municipal del área de Cultura, luego removido por decreto- lo condenó a tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos de abuso sexual simple, lesiones leves dolosas calificadas en función de la relación de pareja y mediando violencia de género, lesiones leves y desobediencia judicial.
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Tras su arresto hoy, Mercanzini fue trasladado a una celda de la sede de la calle Madariaga en Villa Lugano de la Policía Federal, luego de un paso por la División Delitos Constitucionales en la calle Moreno, a la que el juez Ariel Lijo le encomendó su arresto por la agresión a Javier Milei que terminó con un subcomisario de la PFA herido con un corte leve.
Así, su indagatoria se espera en las próximas horas en los tribunales de Comodoro Py por el delito de intimidación pública agravada.
Mientras tanto, queda otro misterio en el expediente: el acusado de agredir al Presidente tiene un notable corte en la frente, con puntos de sutura, un corte que no se ve en las imágenes posteriores al ataque del domingo. Las autoridades se preguntan si, a pesar de un pedido de captura en su contra, recibió atención médica en una guardia hospitalaria.
Infobae.-




