El amoniaco es el gas que se emplea en las fábricas de hielo para poner en marcha las máquinas que congelan el agua.
Las fugas de este gas, también producen «irritación y corrosión, por lo que pueden dañar las mucosas nasales. En el caso de que la fuga llegue a desplazar al oxígeno en un espacio reducido, también puede tener efectos asfixiantes», agregan las mismas fuentes.
Una de las principales preocupaciones al manejar amoníaco es la posibilidad de fugas importantes.
Las fugas de amoníaco pueden no solo representar un riesgo para la salud de los trabajadores, sino también dañar los productos en stock. Por lo tanto, es esencial implementar medidas de seguridad adecuadas, como sistemas de detección de gas, para detectar y controlar cualquier fuga de amoníaco de manera oportuna.
Además, es importante tener en cuenta que el amoníaco es una sustancia tóxica con un olor inconfundible que actúa como una «alarma automática». Sin embargo, en áreas donde no hay personal presente de forma constante, como las salas de máquinas, los detectores de gas son especialmente útiles para alertar sobre la presencia de amoníaco y permitir la adopción de medidas adecuadas.
Otra consideración de seguridad importante es la densidad del amoníaco en comparación con el aire. El amoníaco es menos denso que el aire, lo que significa que tiende a elevarse y dispersarse en caso de fugas. Esto implica que las áreas de trabajo deben estar bien ventiladas para evitar la acumulación de amoníaco en concentraciones peligrosas.
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Primeras acciones de respuesta ante contacto con amoniaco
Inhalación:
- Tome precauciones para garantizar su propia seguridad antes de intentar el rescate (por ejemplo, use el equipo de protección adecuado).
- Mueva a la víctima al aire fresco.
- Si la respiración es difícil, el personal capacitado debe administrar oxígeno de emergencia.
- NO permita que la víctima se mueva innecesariamente.
- Los síntomas del edema pulmonar pueden retrasarse.
- Llame inmediatamente a un centro de toxicología o a un médico. Se requiere tratamiento urgente. Transporte a un hospital.
Contacto con la piel:
- Gas: enjuague con agua tibia, que fluye suavemente durante 5 minutos. Si la irritación o el dolor persisten, consulte a un médico.
- Gas licuado: retire rápidamente a la víctima de la fuente de contaminación. NO intente calentar el área afectada en el sitio. NO frote el área ni aplique calor directo. Quítese suavemente la ropa o las joyas que puedan restringir la circulación. Corte cuidadosamente la ropa que se adhiere a la piel y retire el resto de la prenda. Cubra sin apretar el área afectada con un apósito estéril. NO permita que la víctima beba alcohol o fume. Llame inmediatamente a un centro de toxicología o a un médico. Se requiere tratamiento urgente. Transporte a un hospital.
Contacto con los ojos:
- Gas: enjuague inmediatamente los ojos contaminados con agua tibia que fluya suavemente durante 5 minutos, mientras mantiene los párpados abiertos. Si la irritación o el dolor persisten, consulte a un médico.
- Gas licuado: mueva a la víctima al aire fresco. Enjuague inmediata y brevemente con agua tibia y suave. NO intente calentar. Cubra ambos ojos con un vendaje estéril. NO permita que la víctima beba alcohol o fume.
Ingestión:
- No aplica por tratarse de un gas.
Comentarios en relación a las acciones de primeros auxilios:
- Algunos de los procedimientos de primeros auxilios aquí enlistados requieren capacitación avanzada en primeros auxilios, los cuales deben ser revisados periódicamente por un médico familiarizado con el químico y sus condiciones de uso en el lugar de trabajo.
Con información de la Secretaría del Gobierno de México




