De acuerdo a la más reciente investigación realizada por Una Ventana a la Libertad, al menos 240 detenidos en calabozos policiales padecen de tuberculosis, 45 de VIH-SIDA, 7 de Covid-19 y 411 presentan un cuadro aparente de desnutrición (Emaciación: delgadez excesiva causada por enfermedad o falta de nutrición).
La Asociación Civil, en alianza con el Proyecto Once Trece, realizó, entre octubre 2022 y julio 2023, 18 jornadas médicas asistenciales a efectos de determinar las condiciones sanitarias de los centros de detención preventiva y el estado de salud de los privados de libertad que se encuentran recluidos en estos lugares de carácter provisional a.
Carlos Nieto Palma, coordinador general de UVL, destacó que las mencionadas jornadas médicas asistenciales, en las cuales se aplicaron pruebas rápidas de tuberculosis y VIH-SIDA, se realizaron en 7 estados del país: Miranda, Carabobo, Distrito Capital, Bolívar, Aragua, La Guaira y Zulia.
“La investigación abarca solo 161 calabozos policiales, 143 civiles y 18 militares. En estos lugares alcanzamos a atender a 1.276 privados de libertad: 1.112 hombres, entre los que destacan 1 trans y 83 adolescentes y 164 mujeres, entre ellas varias embarazadas”, dijo el activista.
Las cifras, inéditas, que logra precisar esta ONG, son solo una muestra del grave problema penitenciario que existe en Venezuela a nivel nacional.
Según el “Informe Final del Proyecto de Jornadas Médicas en los estados Anzoátegui, Aragua, Bolívar, Carabobo, Miranda, Nueva Esparta, Vargas, Zulia y el Área Metropolitana de Caracas. Octubre 2022-Mayo 2023”, realizado por Una Ventana a la Libertad, se determinó que en 161 calabozos policiales conviven 10.254 privados de libertad, para una capacidad instalada de 6.028 personas.
“Esto indica que existe un hacinamiento de 170%”, precisa el documento.
No obstante, se explica que la mencionada población penitenciaria está dividida así: 9.271 hombres y 900 mujeres, entre ellos 83 adolescentes.
Con información de Qué Pasa Venezuela



