La temperatura promedio de la Tierra estableció un nuevo récord no oficial el jueves, el tercero en una semana que ya ha sido calificada como la más calurosa jamás registrada y que, según un destacado científico, podría ser la de calor más extremo en 120.000 años.
Pero también es un récord que ha generado preguntas y advertencias científicas legítimas, tanto que la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) se ha distanciado de él. La marca ha captado la atención mundial, incluso cuando la cifra —17,23 grados Celsius (63 grados Fahrenheit)— no parece tan caliente porque promedia las temperaturas de todo el mundo.




