Los gobiernos de Cuba y Venezuela hicieron saber a la Casa Rosada y a la Cancillería que tienen miedo de que los aviones que trasladen a sus respectivas delegaciones a Buenos Aires para que participen de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) sean embargados por un eventual pedido de la justicia de los Estados Unidos.
El foro CELAC se reunirá en Buenos Aires el martes 24 por lo que el próximo fin de semana comenzarán a llegar por aire las delegaciones de 33 países y entre ellos, unos veinte jefes de Estado y de Gobierno.
Es en ese contexto que, en las últimas horas, Pedro Pablo Prada Quintero, el embajador cubano en Argentina, y la representante de Nicolás Maduro en este país, Stella Lugo, le hicieron saber a los funcionarios argentinos que temen por la seguridad de los aviones que trasladen a Buenos Aires al presidente Miguel Díaz Canel, por un lado, y Nicolás Maduro por el otro. Ambos se están moviendo con aeronaves del Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos (CONVIASA).
Ninguno de los mandatarios ha confirmado públicamente su presencia pero ambos tienen avanzadas en Buenos Aires, señal de preparación.
La mayoría de los líderes quieren venir atraídos aún más por la presencia del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, quien el lunes 23 participará de una bilateral con Alberto Fernández, posiblemente de otra con Cristina Kirchner, si es que la vicepresidenta viaja a Buenos Aires, y de una reunión ampliada con los ministros Santiago Cafiero, Sergio Massa, el embaciones jador Daniel Scioli y otros.
Según supo Clarín, el pedido de garantías que solicitó el embajador Prada Quintero no fue satisfecho aunque tanto Venezuela como Cuba son gobiernos amigos del kirchnerismo. Un sector del Gobierno afirma que todas las aeronaves que vengan a Buenos Aires con delegación oficial gozan de inmunidades como también las tendrán los jefes de Estado.
Además, tampoco adhieren a sande los Estados Unidos, como la poco conocida recompensa que se ofrece allí, de 15 millones de dólares para quien entregue a Maduro. Otro sector del Gobierno sostiene igual que hay «independencia de poderes» ante los reclamos judiciales que vengan del extranjero.
El diplomático cubano hizo saber que su presidente, Diaz Canel quiere venir a la cumbre de CELAC pero tiene un problema logístico. El estado cubano está en quiebra, y el mandatario se traslada en aviones que le suministra el Estado venezolano.
En particular tienen temor a que la aeronave corra la suerte del Boeing 747-300 de Emtrasur que en junio pasado fue retenido aquí con su tripulación de 14 venezolanos y cinco iraníes. Para el caso, el ministerio de Justicia argentino hizo lugar al pedido de secuestro que llegó de su contraparte estadounidense.
Tal como se vio claramente en las imágenes de la gira que en noviembre llevaron a Díaz Canel a Rusia, China, Argelia y Turquía, para buscar ayuda a la devastadora crisis energética que padece Cuba, se trasladaba en un Airbus YV3535 de CONVIASA, comprado por el régimen chavista a la aerolínea iraní Mahan Air. Ese avión igual ha hecho muy distintas rutas por América latina sin tener inconvenientes.
En 2019 había viajado a México a bordo de un lujoso jet privado dispuesto por Estado venezolano. Un Falcon 900EX, matrícula YV2053, se informó en aquel momento. Y se estima que Hugo Chávez le regaló otros dos aviones privados a Cuba.
Pero tanto Conviasa como Mahan Air están sancionados por doble partida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de los Estados Unidos. Una bajo la acusación de ser utilizada para el presunto esquema de la corrupción del régimen chavista, y la otra para su presunto uso en actividades terroristas de grupos radicales islámicos.
Desde que el avión de Emtrasur fue secuestrado en Ezeiza por pedido de un juez de Columbia -los tripulantes se pudieron ir más de dos meses después de haber sido demorados, pero la aeronave se deteriora en un hangar de Ezeiza.
Clarin.-




