La guerra entre bandas de narcotraficantes está acabando con la paz en Rosario, la tierra que vio nacer a uno de los mejores futbolistas de la historia: Lionel Messi.
En las últimas horas se contabilizaron tres nuevos asesinatos a tiros, todos ellos por presuntos sicarios. En lo que va de año se contabilizan 159, de los cuales 139 fueron en el primer semestre, es decir, cuatro más que en el mismo periodo pero del año 2014.
La última víctima fue una mujer de 22 años de edad, que fue baleada delante de su hijo, un pequeño de tan solo cinco años de edad.
Actualmente hay unos 3000 efectivos de esa fuerza desplegados en los barrios más calientes. La falta de respuesta política quedó expuesta en la instalación de una carpa que montaron frente al municipio de Rosario familiares de víctimas de la inseguridad.
Javkin, un habitante de la zona, expresó que la nueva escalada de violencia genera “sensación de hartazgo” y mencionó la necesidad de actuar de manera urgente.“Somos gente descartable, un punto en la mira de una pistola. Y eso no le importa a nadie”, dijo un vecino que marchó en la Plaza Rodolfo Walsh, en el Parque del Mercado, donde el sábado acribillaron a Claudia Deldebbio, de 58 años, y su hija Virginia Ferreyra, de 32, que se encuentra en grave estado por las heridas que le provocó un demencial ataque a balazos cuando las dos mujeres esperaban un colectivo.



