Carlos Iván Suárez.- Luisa Blanco y Lucas Fernández es una pareja venezolana que se casó en Argentina el pasado 14 de diciembre, así que decidieron irse de luna de miel el 22 de ese mes para RioHacha, Colombia, sería hasta el 10 de enero pero cuando les tocó regresar, él dio positivo para coronavirus.
El problema no fue enfermarse, el problema fue con la aerolínea Avianca que evidentemente no lo dejó abordar el avión pero además no les ha dado una solución, pues resulta que desde ese día no les han dado respuesta para la reprogramación de su vuelo que en teoría debería ser sin ningún tipo de amonestación porque escapa de sus manos.
«Avianca no se hace cargo de nuestro caso para darnos una nueva fecha de vuelo de regreso. Nos tienen esperando un código de exoneración de penalidad que nunca llega, fui a sus oficinas y no me atendieron. Me mandaron a llamar por teléfono pero las líneas telefónicas no contestan y cuando lo hacen, cuelgan la llamada ya que aseguran que debemos tener el código de exoneración y que de igual forma debemos pagar una diferencia de tarifa aún teniendo ese código por el nuevo boleto«, narra desesperada Luisa de Fernández.

Explica que la diferencia que tendrían que pagar supera los mil dólares, «algo que no tiene sentido ya que nuestro primer pasaje ida y vuelta costo 1400 dólares», dinero con el que no cuentan, «es que ni siquiera para los alimentos ni el hotel porque son unos amigos que nos pagan para ayudarnos».
Estos profesionales de la salud deben retornar a Argentina el próximo 17 de enero cuando finaliza el aislamiento, de acuerdo a los nuevos protocolos tanto de Colombia como de Argentina y de esta manera reintegrarse a sus respectivas labores, ella en el Ministerio de Salud y él en un hospital de la provincia de Buenos Aires.

«Estamos a la deriva. Vinimos hasta acá por la cercanía con Venezuela, ya que pudimos visitar a mi mamá quien es paciente oncológico, tiene metástasis y necesitaba verla pero ya nos quedamos sin dinero y necesitamos una solución pronto».

Esta pareja tiene 12 años unidos, en 2018 migraron hasta Argentina en búsqueda de una mejor calidad de vida y un salario digno para poder ayudar económicamente a la mamá de Blanco, por su enfermedad, ahora sufren la falta de respuesta de Avianca, empresa que no les ha dado una solución.




