El avance imparable de ChatGPT no se detiene. Consolidado como el principal exponente de la inteligencia artificial generativa, el chatbot de OpenAI acaba de incorporar funciones de comercio electrónico. Ahora, los usuarios podrán buscar y comprar productos directamente desde la plataforma, sin necesidad de salir del entorno de ChatGPT.
En esta primera etapa, la nueva herramienta se enfoca en categorías como electrónica, hogar, moda y belleza.
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¿Cómo funciona el e-commerce en ChatGPT?
- Está disponible tanto para cuentas gratuitas como para suscriptores (Pro y Plus).
- Puede utilizarse incluso sin iniciar sesión.
- Funciona gracias al modelo GPT-4o y a una nueva herramienta desarrollada por OpenAI llamada DeepResearch.
Al escribir consultas como “ideas de regalos para el Día de la Madre” o “¿cuáles son los mejores celulares por menos de 600 dólares?”, ChatGPT ofrece enlaces a productos reales, con imágenes, reseñas y recomendaciones. Todo esto, con la ventaja de su capacidad para procesar información en segundos y simplificar búsquedas que antes requerían tiempo y esfuerzo.
¿Cuándo estarán disponibles?
Según informó OpenAI en X (antes Twitter), las nuevas funciones comenzarán a habilitarse en las próximas semanas.
Un nuevo frente de batalla con Google
Según el sitio especializado Phone Arena, esta movida refuerza la competencia entre OpenAI y Google. “Los anuncios y las compras han sido durante años un pilar del negocio del gigante del buscador (…). Esta actualización es un gran paso para OpenAI y una señal de que la inteligencia artificial está ganando terreno en la forma en que buscamos, compramos y navegamos por internet”, señala el medio.
A diferencia de Google, OpenAI aseguró que su herramienta de compras no incluirá publicidad ni cobrará comisiones por las ventas.
Este nuevo paso se suma a otras iniciativas recientes de la empresa liderada por Sam Altman, como el lanzamiento de su propio motor de búsqueda. Incluso se ha especulado con que OpenAI podría convertirse en comprador de Chrome, si un fallo judicial obliga a Google a desprenderse del navegador en el marco de un juicio antimonopolio en Estados Unidos.




