24 C
Venezuela
miércoles, septiembre 22, 2021

POPULAR

Madre venezolana realiza rifa para recolectar dinero y traerse a su hijo enfermo a Argentina

Ella es paciente renal y su otro hijo recientemente estuvo por 15 días en UTI por un virus
More

    ÚLTIMAS PUBLICACIONES

    Madre venezolana realiza rifa para recolectar dinero y traerse a su hijo enfermo a Argentina

    Ella es paciente renal y su otro hijo recientemente estuvo por 15 días en UTI por un virus

    Presidente Fernández criticó al FMI en la ONU y dijo que Argentina fue sometida a «un deudicidio»

    El presidente Alberto Fernández reclamó hoy la necesidad de una “reconfiguración de la arquitectura financiera global”, al participar de manera virtual de...

    Primer día de la primavera: Argentina confirma 61 muertes y 1.837 contagios

    Como sucedió el pasado 31 de agosto y el 11 de septiembre, la Ciudad de Buenos Aires no reportó fallecidos en el día de la fecha, lo que no quiere decir que no hayan ocurrido

    Juntos por el Cambio unió a sus líderes y anunció un plan para cuidar los votos

    El 12 de septiembre pasado la mayoría de los argentinos votó para ponerle límites al gobierno del Frente de Todos y darnos...

    ¿Cebollita o montañero? Cómo vestir a los niños para la escuela durante el invierno

    La ola po­lar se sien­te co­mo nun­ca en las es­cue­las, don­de a cau­sa del pro­to­co­lo del Co­vid-19, de­be ase­gu­rar­se la cir­cu­la­ción de ai­re den­tro de las au­las, y las ven­ta­nas y puer­tas de­ben que­dar abier­tas. La se­ma­na pa­sa­da, Sol Pe­ña, de 6 años, alum­na de una es­cue­la de Vi­lla Cres­po, le di­jo a su ma­dre que le cos­ta­ba es­cri­bir, por­que le do­lían los de­dos del frío. Otro día, vol­vió con do­lor de es­tó­ma­go. Por eso, su ma­dre de­ci­dió abri­gar­la más: me­dias de ny­lon, cal­za, sué­ter, cam­pe­ra… ca­pa so­bre ca­pa ba­jo el uni­for­me. Co­mo una ce­bo­lla.


    “El pro­ble­ma es que ca­si no po­día mo­ver­se”, di­ce Cla­ra, la ma­dre de Sol. “En­ton­ces, fui a una ca­sa de ro­pa pa­ra nie­ve y les pre­gun­té có­mo de­be­rían ves­tir­se pa­ra no sen­tir tan­to el frío”, cuen­ta. “Aho­ra no le pon­go tan­tas co­sas, sino las que ya te­nía, pe­ro eli­jo so­lo las que man­tie­nen el ca­lor del cuer­po. Apar­te, la man­do con una man­ti­ta de po­lar por si sien­te frío en las pier­nas”, com­ple­ta.


    La ne­ce­si­dad de man­te­ner ven­ti­la­dos los am­bien­tes ge­ne­ró al­gu­nas con­fu­sio­nes en los co­le­gios y, en es­tos días, tan­to el Mi­nis­te­rio de Edu­ca­ción por­te­ño co­mo la Di­rec­ción Ge­ne­ral de Cul­tu­ra y Edu­ca­ción bo­nae­ren­se re­cor­da­ron las me­di­das que se de­ben adop­tar. In­clu­so en la Ciu­dad alen­ta­ron con una no­ta a los pa­dres pa­ra que los chi­cos lle­ven man­tas a las au­las. En la pro­vin­cia de Bue­nos Ai­res, apun­ta­ron que si una es­cue­la no tie­ne ca­le­fac­ción o gas, co­mo ocu­rre en mu­chos es­ta­ble­ci­mien­tos, que las cla­ses sean re­mo­tas.

    Las bufanda y los guantes, siempre son importante para los niños, especialmente si hay mucho viento


    Es­to ge­ne­ró cier­ta con­tro­ver­sia en el chat de la agru­pa­ción Pa­dres Or­ga­ni­za­dos, quie­nes re­cor­da­ron que el pro­to­co­lo es­ta­ble­ce que so­lo es ne­ce­sa­rio la aper­tu­ra de dos ven­ta­nas cru­za­das, y que al­can­za con abrir unos po­cos cen­tí­me­tros. “Las es­cue­las no tie­nen que te­ner las ven­ta­nas abier­tas to­do el tiem­po. Se su­gie­re abrir las ven­ta­nas ca­da 15 o 20 mi­nu­tos du­ran­te un pe­río­do de en­tre 2 y 5 mi­nu­tos. Ade­más, es po­si­ble usar el sis­te­ma de ca­le­fac­ción ha­bi­tual siem­pre que ha­ya su­mi­nis­tro de ai­re ex­te­rior. Es­to es lo que di­ce el plan ju­ris­dic­cio­nal de la pro­vin­cia”, se­ña­la Joa­quín Gar­del, coor­di­na­dor de Pa­dres Or­ga­ni­za­dos de la pro­vin­cia de Bue­nos Ai­res.


    Ma­rio El­mo, miem­bro de la So­cie­dad Ar­gen­ti­na de Pe­dia­tría y vi­ce­de­cano del De­par­ta­men­to de Cien­cias de la Sa­lud de la Uni­ver­si­dad Na­cio­nal de La Ma­tan­za, afir­ma que, pa­ra ga­ran­ti­zar un am­bien­te se­gu­ro pa­ra los chi­cos, al­can­za con abrir 10 o 15 cen­tí­me­tros de dos ven­ta­nas cru­za­das: “La cir­cu­la­ción de ai­re de­be ser a la al­tu­ra de las ca­be­zas de los chi­cos. No sir­ve en es­te ca­so abrir ven­ta­nas al­tas, por­que no cum­ple el pro­pó­si­to, ya que las par­tí­cu­las si­guen flo­tan­do en torno a las per­so­nas”.


    “Pe­ro es­to no sig­ni­fi­ca que ha­ya que des­aten­der la ca­le­fac­ción del au­la, que de­be se­guir en­cen­di­da. Ade­más, los chi­cos tie­nen que ir ves­ti­dos pa­ra re­sis­tir el frío y po­der mo­ver­se. Y los do­cen­tes tie­nen que es­tar muy aten­tos a que sus alum­nos no es­tén en­tran­do en hi­po­ter­mia. Por­que si hay me­nos de 10°C den­tro del au­la, el pro­ce­so cog­ni­ti­vo es muy di­fí­cil, por­que el cuer­po en­tra en mo­do su­per­vi­ven­cia”, di­ce.

    “El frío no en­fer­ma”

    Ce­les­te Ce­lano, je­fa del De­par­ta­men­to de Pe­dia­tría de la Clí­ni­ca Mo­de­lo de Ca­se­ros, plan­tea: “El pro­ble­ma má­xi­mo del frío es que, al sen­tir­lo, los chi­cos no pue­dan con­cen­trar­se y pres­tar aten­ción. No es que se va­yan a en­fer­mar por las ba­jas tem­pe­ra­tu­ras. Por­que en es­te tiem­po más que nun­ca se de­mos­tró que el frío no en­fer­ma ni los gér­me­nes se pro­pa­gan en el frío, sino en am­bien­tes ce­rra­dos. Es­to es un apren­di­za­je que de­be­ría que­dar pa­ra más ade­lan­te: am­bien­tes me­jor ven­ti­la­dos y con me­nos con­cen­tra­ción de per­so­nas se tra­du­cen en me­nos con­ta­gios de gri­pe. Es­te año tu­vi­mos muy po­ca bron­quio­li­tis y es por es­to”, se­ña­la.


    El pro­ble­ma, ex­pli­can los es­pe­cia­lis­tas, es que las ba­jas tem­pe­ra­tu­ras son enemi­gas del apren­di­za­je. Y pa­ra ello, hay va­rias co­sas por ha­cer: la vie­ja mo­da­li­dad de ves­tir a los chi­cos en ca­pas, co­mo ce­bo­llas, no es tan efec­ti­va, si no se sa­be qué po­ner arri­ba y qué aba­jo. Ade­más, se ge­ne­ra mu­cho vo­lu­men y no se sien­ten có­mo­dos y no se pue­den mo­ver.

    Recomiendan el uso de ropa térmica, de manera que no los niños no lleven tanto peso encima


    “No sir­ve la ce­bo­lli­ta, sino las ca­pas que man­ten­gan la tem­pe­ra­tu­ra cor­po­ral. Ha­brá quie­nes dis­pon­gan de ro­pa tér­mi­ca pa­ra per­ma­ne­cer en el ex­te­rior, co­mo la que se usa en la nie­ve. Pe­ro se pue­de apli­car la mis­ma ló­gi­ca pa­ra abri­gar a los chi­cos con me­nos pren­das, pe­ro de for­ma más efec­ti­va”, in­di­ca Ce­lano.

    Ella re­co­mien­da ves­tir a los chi­cos de la si­guien­te ma­ne­ra:

    Pri­me­ra ca­pa: se­gun­da piel con ca­mi­se­ta y cal­za tér­mi­ca. Pue­de ser de al­go­dón más una pren­da sin­té­ti­ca

    Se­gun­da ca­pa: po­lar o pu­ló­ver más pren­da ais­lan­te, co­mo cam­pe­ra del uni­for­me u otra.

    Ter­ce­ra ca­pa: una cam­pe­ra de plu­ma o gua­ta que sea im­permea­ble.

    Co­mo fi­nal. Guan­tes, cue­llo de po­lar y go­rro evi­tan la pér­di­da de ca­lor en las ho­ras quie­tas.

    Man­ta o fra­za­da en la mo­chi­la. Pa­ra po­ner­se so­bre las pier­nas en las ho­ras que es­tán muy quie­tos.

    La pri­me­ra ca­pa, aque­lla que ro­dea al cuer­po, es ideal que sea tér­mi­ca. “Hoy exis­ten ca­mi­se­tas y cal­zas o cal­zon­ci­llos tér­mi­cos. Una pren­da tér­mi­ca es aque­lla que tie­ne ‘fel­pi­ta’ por den­tro y ma­te­rial sin­té­ti­co por fue­ra. Pe­ro si no se pue­de re­em­pla­zar por una pren­da de al­go­dón. Las me­dias de ny­lon o la­na ca­lien­tan, pe­ro ge­ne­ran mu­cha fric­ción e irri­tan si se po­nen ba­jo un pan­ta­lón”, di­ce Ce­lano.

    Si no se tie­ne pren­das tér­mi­cas, so­bre el al­go­dón, de­be­ría ir una sin­té­ti­ca que pue­de ser fi­ni­ta, pe­ro que va a evi­tar que el ca­lor del cuer­po se es­ca­pe. En­ci­ma pue­de po­ner­se una pren­da de la­na o po­lar. La ven­ta­ja del po­lar es que no fu­ga tem­pe­ra­tu­ra. En cam­bio, la la­na re­que­ri­rá en­ci­ma de una pren­da de ny­lon. La úl­ti­ma ca­pa de­be ser el abri­go: es de­cir la cam­pe­ra de gua­ta o plu­mas. En sín­te­sis, si se dis­po­ne de cal­zas y ca­mi­se­tas tér­mi­cas y un po­lar, es­to al­can­za­rá pa­ra man­te­ner la tem­pe­ra­tu­ra du­ran­te las cla­ses. Con la op­ción de de­jar­se pues­ta la cam­pe­ra o sa­cár­se­la.

    “Es bueno que lle­ven go­rri­tos o cue­lli­tos, bue­nas me­dias y guan­tes sin de­dos. Por­que al es­tar quie­tos, el cuer­po prio­ri­za los ór­ga­nos vi­ta­les pa­ra man­te­ner el ca­lor y se en­frían las ex­tre­mi­da­des”, ex­pli­ca Ce­lano.

    “Los do­cen­tes tie­nen que es­tar aten­tos a lo que les pa­sa a los chi­cos. Si ven al­gún chi­co dis­traí­do o som­no­lien­to, po­dría ser el frío. Ca­da 20 mi­nu­tos, po­drían in­te­rrum­pir y ha­cer­los ha­cer al­gu­nos mo­vi­mien­tos en el lu­gar, pa­ra in­cre­men­tar el ca­lor que ge­ne­ra el cuer­po. In­clu­so, per­mi­tir­les una pe­que­ña in­ges­ta de al­go ca­ló­ri­co co­mo fru­tos se­cos”, apun­ta El­mo.

    “Es fun­da­men­tal que desa­yu­nen an­tes de ir a cla­ses. Que to­men una be­bi­da ca­lien­te y co­man al­go. Lo ideal se­ría un po­co de ave­na con le­che ti­bia. Pe­ro lo que les gus­te es­tá bien. Es­to los va a ayu­dar mu­cho con el frío. Y lle­var­se al­go pa­ra los re­creos tam­bién es ideal”, agre­ga Ce­lano.

    Clarín.-

    Latest Posts

    Madre venezolana realiza rifa para recolectar dinero y traerse a su hijo enfermo a Argentina

    Ella es paciente renal y su otro hijo recientemente estuvo por 15 días en UTI por un virus

    Presidente Fernández criticó al FMI en la ONU y dijo que Argentina fue sometida a «un deudicidio»

    El presidente Alberto Fernández reclamó hoy la necesidad de una “reconfiguración de la arquitectura financiera global”, al participar de manera virtual de...

    Primer día de la primavera: Argentina confirma 61 muertes y 1.837 contagios

    Como sucedió el pasado 31 de agosto y el 11 de septiembre, la Ciudad de Buenos Aires no reportó fallecidos en el día de la fecha, lo que no quiere decir que no hayan ocurrido

    Juntos por el Cambio unió a sus líderes y anunció un plan para cuidar los votos

    El 12 de septiembre pasado la mayoría de los argentinos votó para ponerle límites al gobierno del Frente de Todos y darnos...

    Publicidad